Distrito Star Wars

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viernes, 24 de agosto de 2012

Zam Wesell

ZAM WESELL

Exótica y enigmática, Zam Wesell mantenía oculta su auténtica identidad bajo un velo de tela y una pantalla engañosamente mortal. Aunque a menudo aparecía bajo la forma de una bella humana, era en realidad una clawdita cambiante, con la habilidad de modificar su apariencia.
Una veloz asesina e infatigable cazadora de recompensas Wesell utilizaba una gran variedad de equipos y accesorios para perseguir a su presa. Su legendaria cifra de capturas da fe de su infalible puntería e incansable dedicación a su trabajo.
Wesell fue contratada por Jango Fett para asesinar a Padmé Amidala, la senadora de Naboo. Su primer intento que consistió en una carga explosiva colocada en el Crucero Real de Naboo, casi tiene éxito. Siete personas murieron en la explosión, pero la que murió fue Cordé, la doble de la senadora.
Cuando comunicó a Jango su fracaso, este le concedió a Zam una segunda oportunidad. Fett le proporcionó a Zam un par de kouhums, unos venenosos miriápodos. Ella introdujo los kouhums en un droide ASN– 21 y envió al autómata volador al apartamento de Padmé en Coruscant. El droide dejó su carga mortal, pero no contaba con la intervención de un par de Jedi protectores. Anakin Skywalker partió en dos a los kouhums con la hoja de su sable mientras Obi-Wan trataba de parar al droide saltando sobre él. El droide asesino siguió pese a todo con su programa incluso con un Jedi colgado de su casco. Sorprendida por este invitado imprevisto, Zam disparó con su rifle de franco tirador  y destruyó el droide haciendo que Obi-Wan cayese a través de los cielos de Coruscant, pero fue recogido por Anakin que lo iba persiguiendo en un airspeeder “prestado”. Zam montó en su propio airspeeder y entonces comenzó una temeraria persecución entre las torres de los rascacielos.
Zam trató desesperadamente de deshacerse de sus perseguidores, pero los Jedi eran muy tenaces. Incluso Anakin saltó sobre su airspeeder y trató de abrir la cabina con su sable. Como consecuencia Zam perdió el control y el airspeeder se estrelló en un concurrido barrio del distrito de entretenimiento de Coruscant. La persecución continuó a pie. Zam se introdujo en un cercano club para esconderse. Obi-Wan y Anakin la siguieron. Pensando que el Jedi había bajado la guardia  trató de acabar con Obi-Wan disparándole por la espalda.
El Jedi se volvió y con un rápido movimiento encendió su sable y le cortó el brazo a Zam.
Los Jedi llevaron a la asesina herida al callejón trasero par tratar de interrogarla. La insensible Zam llamó a los intentos de asesinato un simple trabajo. Antes de que Zam pudiese decir el nombre de su cliente, Jango Fett la silenció para siempre disparándole en el cuello un dardo de Kamino, que la mató instantáneamente.

UNIVERSO EXPANDIDO


Los agresivos métodos de Zam para tener beneficios no sentaban muy bien a los nativos de Zolan, sobre todo a aquellos cuyas fuertes convicciones religiosas no les permitían tolerar la profesión que Zam había escogido. Calificándose a si misma de progresista, Zam obtuvo considerables beneficios utilizando sus habilidades en los sangrientos negocios del asesinato de la caza de recompensas y encauzó alguno de estas ganancias a otros clawditas radicales de su planeta nativo.
Zam mejoró sus habilidades con los Malabari una antigua orden de caballeros guerreros de Zolan. Ella consiguió el tercer grado de maestría en artes marciales antes de partir desde Zolan al megapolitano mundo de Denon. En medio de las inmensas ciudades de ese centro de comercio, Zam se hizo un nombre como guardia de seguridad y como guardaespaldas.
Siempre impaciente por conseguir mayores honorarios y estima, Zam dejó Denon para hacerse una carrera como caza-recompensas. Aunque prefería la soledad, ella ocasionalmente formaba equipo con Jango Fett un cazador de recompensas que conoció en Oovo IV mientras perseguía al contrabandista Bendix Fust.
Una vez, cuando de forma inesperada un arma mortal cayó en manos de un conocido terrorista, Wesell y Fett unieron fuerzas para evitar una catástrofe de magnitudes planetarias. Aunque no exactamente juntos, los dos cazadores compartían un mutuo respeto uno por el otro. Zam incluso le enseñó a su hijo Boba a leer.
En el momento de su muerte, el arsenal personal de Zam consistía en una pequeña pistola blaster KYD – 21 y un rifle de franco-tirador. Ella vestía un traje púrpura de tejido blindado

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