Distrito Star Wars

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jueves, 16 de agosto de 2012

Jabba el Hutt

JABBA EL HUTT

Una repugnante babosa, el gangster Jabba el Hutt, era el jefe del crimen de los territorios del Borde Exterior. Situando sus operaciones fuera de Tatooine, el Hutt tenía en sus gordinflonas manos un gran número de desagradables negocios, esclavitud, tráfico de armas, tráfico de especia, extorsión y más.
La apariencia física de Jabba era tan repulsiva como su decadencia. El voluminoso Hutt se parecía a una especie de babosa con un cuerpo cónico, sin patas, y cubierto de babas. Una amplia sonrisa es una babeante boda sin dientes, dividía su cara plana y dos reptilianos ojos amarillos brillaban codiciosamente en su inmensa cabeza. Jabba se rodeaba de los inútiles desperdicios de la sociedad asegurando su protección con una nube de guardaespaldas y pistoleros contratados. Vivía en un opulento palacio desgastado por la arena, en los desiertos de Tatooine.
La depravación de Jabba era legendaria. Se entretenía torturando y humillando a sus esclavos. Sus esclavas llevaban muy poca ropa y estaban sujetas a su trono por cadenas para proporcionarle diversión. Cuando se aburría de ellos, Jabba enviaba a sus preciadas posesiones a un horrible final. Por ejemplo, la bella esclava twi´lek Oola fue arrojada al terrible rancor que vivía debajo de la sala el trono de Jabba por que ya no le hacía gracia.
Para extender su influencia y sus negocios por todo el Borde Exterior, Jabba empleaba forajidos para traficar con sus mercancías ilícitas. Uno de los mejores pilotos estelares que estaba en su nómina era un joven coreliano llamado Han Solo. La suerte de Solo cambió cuando transportando un cargamento de especia kessel en su carguero, el Halcón Milenario, fue abordado por una patrulla imperial. Al no encontrar otra salida, Han abandonó el cargamento de Jabba en el espacio.
El Hutt estaba furioso. Exigía una compensación por el cargamento perdido. Cuando Solo no le entregó los créditos que reclamaba, Jabba envió a sus caza-recompensas tras él. Uno de los primeros en dar con Han fue un holgazán rodiano llamado Greedo, pero falló miserablemente y acabó frito en una sórdida cantina de Mos Eisley. Jabba entonces trató de suavizar las cosas con Solo tratando de interpretar el papel de jefe paternal. Todo era una estratagema y Han lo sabía.
Que Jabba se hubiese presentado con el mortal caza-recompensas Boba Fett era una muestra de que el tiempo de Solo se estaba acabando.
Pasaron las semanas y los meses. Solo aún no había pagado al señor del crimen y cada vez estaba más y más involucrado en la Guerra Civil Galáctica ayudando a la Alianza Rebelde. Jabba nunca estuvo interesado en los ideales políticos o en guerras civiles, por lo que eso no era para él una disculpa. Llegaron más caza-recompensas. Algunos de ellos casi se embolsan el precio de la cabeza de Han en una emboscada que le tendieron en Ord Mantell.
Finalmente, Boba Fett siguió la pista del corelliano. Fett entregó a Solo congelado en carbonita en el palacio de Jabba a cambio de una suculenta recompensa. Solo, una vez extraordinario piloto, contrabandista y soldado de la Alianza Rebelde, no era mas que un cuadro colgado en la pared del palacio de un grotesco señor del crimen.
Pero no pasó mucho tiempo sin que los amigos de Solo tratasen de rescatarlo. Liderados por Luke Skywalker, el último de los Jedi, la misión condujo a C-3PO, la Princesa Leia Organa, Chewbacca, Lando Calrissian y R2-D2 al oscuro palacio de Jabba. Después de un aparente fallo en el que los Rebeldes fueron hechos prisioneros de Jabba Skywalker cambió lo que iba a ser una ejecución en el Mar de las Dunas por un ataque sorpresa.
Las fuerzas de Jabba no fueron rival para el decidido grupo Rebelde liderado por un caballero Jedi. La Princesa Leia Organa, que había sido sometida a la humillación de convertirse en una de las esclavas de Jabba, usó la cadena que la mantenía unida al Hutt para estrangularlo. A bordo de su lujosa barcaza, en las arenas del desierto, Jabba exhaló su último y fétido aliento. Su cuerpo fue consumido por las llamas que provocaron la explosión de su barcaza mientras los Rebeldes huían hacia la libertad.

UNIVERSO EXPANDIDO


La ascensión de Jabba a la cabeza de la familia del crimen Desilijic fue larga y complicada, pero los Hutt tienen una vida larga y paciencia para conseguir lo que quieren. Jabba, cuyo nombre completo es Jabba Desilijic Tiure, heredó mucho de su holgazán padre Zorba, cuyas constantes condenas no le señalaban como un líder competente.
Aunque Jabba sacó mucho provecho de las pérdidas de Zorba, la mayor parte de su fortuna provenía de las ganancias obtenidas durante la larga rivalidad entre las familias criminales Desilijic y Besadii.
A la edad de 600 años, Jabba fue el Hutt al que se tuvo en cuenta para encargarse del gran imperio del crimen que se extendía por los territorios del Borde Exterior. Aunque el legendario sindicato “Sol Negro” operaba en el Núcleo y en las regiones circundantes, dieron a Jabba y sus compañeros Hutts una considerable libertad en el Borde Exterior.
Jabba trasladó las operaciones Desilijic de Nal Hutta a Tatooine, un tranquilo planeta que él empezó a considerar como un hogar. Construyó su palacio sobre un antiguo monasterio de los Monjes B´omarr.
Los engaños de Jabba eran legendarios entre sus compinches. Por ejemplo, cuando decidió contratar a los gamorreanos como sus soldados, tuvo que seguir la tradición gamorreana de vencer al mejor guerrero porcino en combate. El Hutt podía derrotar a un solo gamorreano en un combate cuerpo a cuerpo, pero una docena de gamorreanos era más de lo que él podía dominar. En su lugar Jabba retó a los imbéciles guardias porcinos a un combate a ciegas diciéndoles que él podía vencerlos a todos. Los guardias aceptaron y cuando tuvieron los ojos vendados, veinte de los guardaespaldas de Jabba atacaron brutalmente a los gamorreanos. Cuando todo acabó, se les quitaron las vendas a los gamorreanos y se encontraron con Jabba, que llevaba puestas unas cicatrices postizas, reclamando la victoria. Los gamorreanos, incluido Ortugg, el Hachero, se sirvieron lealmente desde entonces.

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