Distrito Star Wars

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martes, 3 de julio de 2012

R2-D2


R2 – D2

Es un ingenioso, valeroso y aventurero droide astromecánico que ha salvado la situación una y otra vez. En sus apenas 96 centímetros hay toda clase de apéndices con herramientas que le convierten en un estupendo mecánico y especialista en ordenadores.
Sin embargo es su valentía lo que lo hace imprescindible para sus propietarios y amigos. R2 viene del pacífico planeta Naboo donde él y un equipo de astromecánicos servían a la reina elegida a bordo de la Nave Real. Cuando la codiciosa Federación de Comercio invadió Naboo, la Reina Amidala dejó su planeta atravesando un bloqueo. Pero la nave sufrió daños en sus escudos y R2 reparó la nave permitiendo su huida al hiperespacio. El droide usó sus patines magnéticos para sujetarse fuertemente a la superficie cromada de la nave mientras una lluvia mortal de disparos de turbo-láser caía sobre él. Por su valentía fue felicitado por la Reina Amidala.
Para completar las reparaciones, la Nave Real aterrizó en el desértico planeta del Borde Exterior Tatooine. R2–D2 acompañó al maestro Jedi Qui-Gon Jinn y a la doncella de la Reina, Padmé Naberrie, al puerto estelar de Mos Espa para conseguir piezas de repuesto. R2 tenía los detalles técnicos de los repuestos necesarios. Mientras esperaban a que pasase una tormenta de arena, en una choza local R2 conoció al droide de protocolo C-3PO y nació una amistad entre ellos que duraría décadas
R2 regresó a Naboo con la Reina y sirvió como droide astromecánico a Anakin Skywalker, un joven piloto novato que a pesar de no estar autorizado a volar, lo hizo en un caza N-1 durante la Batalla de Naboo.
R2 se reuniría de nuevo con Anakin una década más tarde. El pequeño androide seguía sirviendo lealmente a Amidala que ya no era Reina, pero sí senadora de Naboo. El droide actuaba como un pequeño guardaespaldas usando sus escáneres para  buscar cualquier peligro que pudiese amenazar a Padmé. Sus sensores láser no detectaron unos mortales kouhun que iban a atacar a Padmé cuando dormía. Pero el entrenamiento Jedi de Anakin si lo logró.
Él pudo matar a las venenosas criaturas, pero los Jedi no pudieron determinar quien quería matar a Padmé. Amidala partió para Naboo para esconderse, mientras los Jedi investigaban. R2 permaneció a su lado durante el viaje a Tatooine donde se reunió con 3PO que volvía a ser propiedad de Anakin. Todos juntos fueron a Geonosis y cuando Padmé y Anakin se introdujeron en una peligrosa fundición de droides geonosiana, R2 y 3PO los siguieron. R2 acudió otra vez al rescate usando sus propulsores antigravedad para volar en ayuda de Amidala, deteniendo el derramamiento de metal fundido que iba a matar a la Senadora. Incluso ayudó a volver a montar a 3PO después de un lío que se montó en la fábrica de droides.
Casi al final de la guerra en un atrevido movimiento, el General Grievous secuestró al Canciller Supremo Palpatine. Al enterarse de la situación, Anakin y Obi-Wan Kenobi regresaron a Coruscant para rescatarlo. R2 era el astromecánico que llevaba Anakin en su caza eta. Durante la aproximación a la Mano Invisible, la nave insignia de Grievous, R2 ayudó a Anakin a eliminar un droide zumbador que trató de inutilizar el caza.
Una vez que aterrizaron en los hangares de la Mano Invisible R2 localizó al Canciller y mientras Anakin y Obi-Wan iban a rescatarlo él se quedó con los cazas. Pero aparecieron dos droides de batalla. R2 se escondió y una inoportuna llamada de Obi-Wan los alertó de su presencia. Mientras R2 activaba el ascensor en el que estaba Kenobi uno de los droides lo levantó en el aire y como respuesta R2 lo roció con aceite al que prendió fuego con sus repulsores, dejando a los droides fuera de combate.
Anakin y Kenobi consiguieron liberar al canciller, pero el fuego de las naves de la República dañó gravemente a la Mano Invisible provocando que se estropeasen los generadores de gravedad. El pobre R2 acabó enterrado bajo un montón de escombros del cual consiguió salir y se fue en busca de Anakin. Cuando lo encontró estaba atrapado junto con Obi-Wan y el Canciller en un campo de rayos y rodeados por un gran número de droides. Anakin, Obi-Wan, Palpatine y R2 fueron llevados al puente de la nave donde los esperaba Grievous. En un momento dado, R2 hizo saltar todos sus mecanismos en una maniobra de despiste, que permitió a Obi-Wan y a Anakin liberarse de sus ataduras y hacerse con la nave. El aterrizaje fue bastante complicado, pero gracias a la habilidad de Anakin todos salieron ilesos.
Durante los días siguientes R2 fue testigo de los cambios que se estaban produciendo en Anakin y que culminaron con su transformación en Darth Vader.
Tras la proclamación de la Orden 66 R2 acompañó a Darth Vader a Mustafar donde acabó con la vida de todos los dirigentes de la Confederación de Sistemas Independientes. Padmé preocupada por Anakin viajó a Mustafar acompañada de C-3PO.
En su furia Anakin dejó a Padmé inconsciente y mientras Obi-Wan y Anakin luchaban en el interior de las instalaciones, R2 y 3PO trasladaron a la Senadora a su crucero. Cuando Obi-Wan regresó a la nave, C-3PO la condujo hasta las instalaciones en los asteroides de Polis Massa y fueron testigos de como Padmé daba a luz a los gemelos Skywalker y moría poco después. 3PO y R2 quedaron entonces bajo la custodia de Bail Organa.
Años mas tarde R2 y C-3PO seguía al servicio de la Casa Real de Alderaan. La influyente familia tenía lazos secretos con la Alianza Rebelde. Mientras se estaban recibiendo transmisiones de los espías rebeldes, la nave consular de Organa fue repentinamente atacada por un Destructor Estelar Imperial. La transmisión contenía información vital para la rebelión -los datos técnicos completos de la última arma de destrucción masiva del Imperio, la estación de batalla Estrella de la Muerte. Incapaz de enviar los planos al virrey Bail Organa, Leia Organa los escondió en los sistemas de memoria de R2. Ella también le encargó que terminase su misión, la de contactar con el ya hacía tiempo perdido caballero Jedi y general de la República Obi-Wan Kenobi.
R2 se introdujo en una cápsula de escape y huyó de la nave consular capturada, todo con la resistencia de su perplejo complemento C-3PO. La cápsula se estrelló en Tatooine. Allí los droides fueron tomados cautivos por los mercaderes jawa y vendidos al granjero de humedad Owen Lars y su sobrino Luke Skywalker. Decidido a completar su misión, R2 huyó en medio de la noche dejando solo a 3PO. A la mañana siguiente Luke y C-3PO salieron a buscarlo.
3PO y Luke encontraron a R2 y a Obi-Wan. Esto desencadenó una increíble cadena de acontecimientos que culminarían con la Batalla de Yavin. R2 y 3PO fueron una gran ayuda para Luke cuando rescató a la Princesa Leia de la colosal Estrella de la Muerte. Ambos droides navegaron por el sistema informático del complejo imperial para proporcionar información y asistencia a los rescatadores.
Una vez que R2 regresó a la base Rebelde con la recién liberada Princesa Leia, los técnicos de la alianza descargaron los planos de la Estrella de la Muerte. En ellos encontraron un punto débil en el diseño de la estación, que podía ser utilizado para destruir la estación imperial. Un pequeño pozo de ventilación permitía el acceso al sensible corazón del reactor de la Estrella de la Muerte. Si se disparaba con precisión un torpedo de protones toda la estación podría ser destruida. La Alianza lanzó un ataque contra la Estrella de la Muerte con todos los cazas disponibles. Luke Skywalker pilotaba un ala X y R2 era su astromecánico del mismo modo que lo había sido del padre de Luke décadas atrás.
Aunque R2 sufrió algunos daños graves durante el ataque, Luke destruyó la estación. R2 fue reparado a tiempo de celebrar la victoria  rebelde.
R2 y C-3PO siguieron con el grupo de rebeldes. A pesar de sus constantes peleas, como cuando R2 se tomo las quejas de 3PO sobre las bajas temperaturas de Hoth como una invitación para encender un calefactor en el cuarto de la Princesa Leia, provocando la inundación del cuarto con el hielo derretido, los dos seguían siendo amigos.
Durante la evacuación de Hoth 3PO y R2 se separaron. R2 voló con Luke al misterioso planeta Dagobah donde Luke sería entrenado por el enigmático maestro Jedi Yoda. R2 fue testigo de cómo Luke se hacia más poderoso y diestro en el dominio de la Fuerza.
Cuando los amigos de Luke cayeron en una trampa tendida por el Imperio en la Ciudad de las Nubes de Bespin, R2 fue con él a la ciudad flotante. Allí se separó de Luke, pero pudo encontrar a 3PO, la Princesa Leia y Chewbacca. Los héroes rebeldes estaban desmejorados, especialmente 3PO que había sido disparado y desmontado. Mientras escapaban de Bespin R2 ayudó a recomponer a su amigo.
Durante una osada misión para rescatar a Han Solo del repugnante gangster Jabba el Hutt, 3PO y R2 fueron enviados al palacio del Hutt en Tatooine. Allí pasarían a ser propiedad del fofo señor del crimen. R2 sería camarero, sirviendo bebidas en la barcaza de Jabba. Lo que menos sospechaba el criminal, es que R2 llevaba oculto en su interior el sable láser de Luke, el cual lanzó al Jedi desarmado. Con su sable Luke dominó a los sirvientes de Jabba y liberó a sus amigos.
Poco después R2 acompañó a la fuerza de choque enviada para destruir el generador del escudo de la Segunda Estrella de la Muerte que aún estaba en construcción orbitando alrededor de Endor.
R2 trató de forzar el cierre de seguridad de la entrada del complejo imperial donde estaba el generador pero fue herido por un soldado de asalto imperial entes de  que pudiese completar su misión. Afortunadamente los rebeldes consiguieron entrar en el complejo y destruir el generador. R2 fue reparado a tiempo para ser testigo de la destrucción de la Segunda Estrella de la Muerte.

 

UNIVERSO EXPANDIDO

Aunque 3PO y R2 se separaron después de la carrera de Boonta Eve, se volvieron a reunir y cambiaron de propietarios en muchas ocasiones y otra vez ambos hicieron frente a contiendas y aventuras a menudo consecuencia del gran entusiasmo de R2 por la diversión. No es extraño que 3PO riñese a R2 por su naturaleza buscadora de emociones. Luchas con blasters, carreras de speeders y búsquedas de tesoros eran simplemente asuntos ajenos al protocolo.
Una vez que fueron abandonados en el los desiertos de Ingo por un amo descuidado, encontraron unos nuevos amos más responsables los corredores Jord Dusat y Thall Joben. El speeder premiado de Joben, la Bruja Blanca, necesitaba un droide astromecánico y R2 pilotó con él en la famosa carrera de speeders de Boonta.
Durante una corta colaboración con la Agencia Intergaláctica de Droides, R2 y 3PO fueron saltando de un trabajo raro a otro más raro. El multifuncional droide astromecánico incluso tuvo que soportar la indignidad de servir mesas en el Café de Doodnik antes de pasar a ser propiedad de los mineros de Keschel, Jann Tosh y su tío Gundy. En esta época R2 y 3PO se vieron envueltos  en las intrigas que rodearon la ascensión al poder del regidor real de Tammuz-an.
R2 y 3PO después fueron propiedad de Mungo Baobab un comerciante del sistema Manda. Cuando salvaron al planeta Biitu de la cruel tiranía del droide reinante conocido como el Gran Heep, R2 se “enamoró” de una pequeña droide astromecánica rosa llamada KT-10. Un droide aventurero como R2 era difícil que sentara la cabeza y por eso él y 3PO un poco más tarde ya estaban trabajando para unos nuevos amos en Kalarba.
Los droides, por fin, fueron empleados en la Casa de Alderaan, donde R2 pasó a formar parte del equipo de una nave real, cerrando el círculo o al menos así lo parecía. Mientras trabajaba en el Tantive IV, R2 se convirtió en el guarda de los planos robados de la Estrella de la Muerte, lo que lo hizo ser el droide más importante de toda la Alianza.
En los años que siguieron, él y 3PO siguieron teniendo muchas aventuras. Con el nacimiento de la Nueva República, los droides se separaron. 3PO quedó en Coruscant para ayudar a la Jefa de Estado Leia Organa Solo en sus deberes diplomáticos y en la crianza de sus hijos.
Mientras R2 permaneció al lado de Luke Skywalker ayudándolo a crear la Academia Jedi en Yavin 4. Luke considera a R2 como un amigo íntimo y compañero, por eso el droide fue su padrino cuando se casó con Mara Jade.

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