Distrito Star Wars

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domingo, 1 de julio de 2012

Bith


BITH

Los bith son una especie de humanoides que se caracterizan por su enorme cráneo, ojos sin párpados y finas bocas bajo los flexibles pliegues de su cara. Se encuentran por toda la galaxia, desde las tascas de los áridos planetas del Borde Exterior, hasta el Templo Jedi en Coruscant, durante la época de la República Galáctica.

UNIVERSO EXPANDIDO

Los bith son unos avanzados humanoides del planeta Clak´dor VII en el sistema de Colu, sector Mayagil del Borde Exterior. Sus altos cráneos albergan unos cerebros de gran tamaño, el resultado de años de crianza calculada. Los bith son conocidos por su contribución a las artes y ciencias y son considerados como algunos de los mayores pensadores de la galaxia.
Tranquilos, pacíficos, meditabundos e introvertidos, los bith son unos consumados pacifistas –un rasgo que no so sólo se deriva de su erudita historia, si no que también de su psicología planificadora.
Están desarrollados biológicamente para adaptarse a trabajos complejos. Los científicos han sido incapaces de determinar el origen definitivo de la especie ya que ha evolucionado tanto que no poseen ningún atributo de los ancestros a partir de los que evolucionaron. Las zonas de su cerebro que contienen sus destrezas de pensamiento abstracto como el lenguaje, razonamiento deductivo, lógica, matemáticas y música son extremadamente grandes y altamente desarrolladas en comparación con las otras especies racionales. Las regiones del cerebro que controlan los comportamientos más instintivos –miedo, agresividad, etc. - son mucho más pequeñas, convirtiéndolos en pacifistas por naturaleza. Los científicos teorizan con que han vivido en una civilización altamente estructurada durante tanto tiempo que han perdido por completo la habilidad para actuar a nivel instintivo o irracional.
Los bith poseen manos de cinco dedos con pulgares oponibles, lo que los convierte en muy aptos para hacer trabajos manuales detallados. Son extremadamente tan aficionados a construir herramientas, como a desarrollar y utilizar tecnología que se adapte a sus necesidades.

Los grandes ojos de los bith son ideales para ese estilo de vida de alta tecnología, ya que le permite a la especie percibir detalles minúsculos o estudiar los microcircuitos durante largos períodos de tiempo. Su sentido del oído es tan agudo que perciben as cualidades tonales del sonido de la misma forma que otras especies perciben el color. Por ello los músicos bith se destacan por su virtuosismo y sus complejos arreglos musicales.

Tampoco tienen necesidad de dormir, en su lugar meditan durante cortos períodos de tiempo para proporcionar a sus cuerpos el descanso necesario. El hecho de que no necesiten un sueño tradicional ha dado como resultado que los bith hayan perdido sus párpados en su evolución; un duro caparazón traslúcido protege sus ojos de daño o abrasiones por el polvo.
El aspecto más fascinante de la fisiología de los bith es su aerodinámico sistema respiratorio. Su diminuta nariz sólo les sirve como una toma de aire. Desde allí, el oxígeno fluye hasta un único pulmón, donde es transferido directamente al riego sanguíneo. Los gases de deshecho son exudados a través de la piel, pero sólo cuando se ha utilizado hasta la última molécula de oxígeno.
Debido a este especializado sistema respiratorio, el sentido del olfato de los bith está localizado en los pliegues de piel que hay en sus mejillas y no en sus narices. Su sentido del olfato es excepcionalmente sensible, permitiéndoles percibir el más ligero cambio químico en la atmósfera que los rodea. Ferorreceptores situados en los pliegues de la piel le envían al cerebro un detallado análisis químico de cada aroma, permitiéndoles reconocer el más tenue cambio de olor en microsegundos.
Los bith confían en la tecnología para manejar casi todos los aspectos de sus vidas, incluyendo la reproducción. Los posibles padres proporcionan una muestra de sus ADN´s a un Servicio de Emparejamiento Informatizado (SEI) que los empareja con otras muestras proporcionadas por miembros del sexo opuesto. El SEI proyecta los retoños de varios emparejamientos o patrones de hijos (PH´s) y ofrece estos potenciales retoños a los futuros padres. Tras seleccionar un PH que cumple sus expectativas, al él o a ella se le presenta la pareja y los dos negocian el número de retoños que producirán y como los criará cada padre. Una vez llegado a un acuerdo, envían las células a un Centro de Reproducción y un año más tarde los niños les son entregados en sus domicilios. Como llevan mucho tiempo reproduciéndose así, los bith han perdido la capacidad de reproducirse de forma natural y lo que empezó siendo un tema de preferencia es ahora una cuestión de necesidad.

Aunque la tecnología cubre muchas de las necesidades de los bith en su planeta, hubo un momento en el que casi provoca la ruina de su sociedad. Hace siglos estalló un conflicto cuando dos ciudades de Clak´dor VII –Nozho y Weogar- se vieron involucradas en una competición para asegurar los derechos de patente de un nuevo impulsor estelar que los mandatarios de las ciudades esperaban vender a otros planetas. Como era tradicional en la sociedad bith, cada ciudad envió su patente a un árbitro neutral.

No obstante, el agente que representaba a Nozho descubrió alguna información desfavorable contra este árbitro y lo chantajeó para que le diese preferencia a la patente de Nozho. Cuando el alcalde de Weogar se enteró de esto, se negó a aceptar la decisión del árbitro y ambas ciudades empezaron la producción del impulsor estelar estableciendo una fuerte rivalidad que finalmente conduciría a una guerra total. Tras un año completo de carnicería, Nozho finalmente lanzó un arma química que erradicó al 90% de la población de la otra ciudad. Los ocupantes que sobrevivieron se vengaron con armas biológicas propias, causando una masiva degeneración evolutiva y la destrucción de la mayoría de la vida del planeta. Su planeta, que una vez había sido un paradisíaco jardín, era ahora un páramo envenenado de mutantes genéticos, plantas tóxicas y crueles criaturas. Para poder sobrevivir, los bith supervivientes se vieron obligados a construir gigantes ciudades bajo cúpulas en las que viven desde entonces.
Como consecuencia de esta guerra devastadora la tecnología bith no ha progresado durante muchos años. Con sus propios recursos naturales agotados tuvieron que contar con los artículos de otros planetas. Su principal exportación es su intelecto y varias compañías y agencias extendidas por toda la galaxia emplean a los bith como científicos, matemáticos, artesanos, contables y músicos. Los bith son la principal fuente de innovación de la galaxia y a menudo son muy bien pagados por participar en grupos de expertos corporativos y gubernamentales de muchos planetas del Núcleo.

En Clak´dor VII la estructura política es altamente organizada y dependiente, otra vez, de la tecnología. Los líderes se escogen mediante un análisis informático de la herencia, inteligencia, dotes y carrera del candidato. Estos líderes seleccionados, que forman una especie de comité, detentan la autoridad definitiva sobre el pueblo bith mediante un complejo sistema de leyes que mantiene las actividades del comité bajo un escrutinio cercano.
En el escenario político galáctico, los bith fueron activos durante la Antigua República y ayudaron a desarrollar y negociar muchos de los tratados para la entrada de planetas en el Senado de la Antigua República. Cuando se declararon las Guerras Clon, los bith fueron oponentes declarados del conflicto y durante el Imperio su gobierno se retiró formalmente a su planeta natal, rechazando dar su apoyo al nuevo régimen tiránico. 

Sin embargo, unos pocos miembros del gobierno bith apoyaron la causa imperial como medios lógicos para fundar el orden galáctico. Subrepticiamente proveyeron al Imperio con programas informáticos y utilidades de ingeniería para muchos diseños de tecnología imperial.
Tras la caída del Imperio los bith no reabrieron comunicación con la Nueva República hasta que los hapanos ofrecieron ayuda al naciente gobierno galáctico. Animados por el gesto de confianza hapano, los bith pronto establecieron relaciones formales con la Nueva República.

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