Distrito Star Wars

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lunes, 20 de abril de 2015

Droide de perímetro BT-16

DROIDE DE PERÍMETRO BT-6 RECONSTRUIDO DE ARAKYD

Cuando C-3PO y R2-D2 visitaron a Jabba el Hutt, ignoraban que estuvieron en un antiguo monasterio de la secta B’omarr en el que aún residían sus monjes.
Si un B’omarr necesitaba moverse, convocaba a un andador que cogía el receptáculo del cerebro y lo acoplaba a su armazón.
UNIVERSO EXPANDIDO

El caminante del cerebro B’omarr alcanza el mínimo para los mínimos aceptados de un ciborg, definido como un cerebro unido a una carcasa con respuesta mecánica. En este caso la carcasa es un droide de perímetro BT-16 modificado, hecho que ha causado alguna confusión al clasificarlo.
Para los forasteros los procesos de robotizar son desagradablemente molestos. Para los monjes B’omarr, sin embargo, que les extraigan el cerebro es un privilegio. Los B’omarr creen que la única forma de alcanzar la iluminación es liberarse de la carne y convertirse en un intelecto descarnado.
Hace generaciones una colonia de ascetas B’omarr se instaló en Tatooine. Entre las dunas, los monjes construyeron un siniestro monasterio de hierro y duracero el cual cerraron a la población local.
Tras años de meditación los creyentes más avanzados no necesitaban usar más las distracciones del cuerpo. En una ceremonia sagrada los acólitos B’omarr menores afilaron sus escalpelos y quirúrgicamente extrajeron los cerebros de los cráneos de sus maestros. Cada grumosa mas gris fue colocada en una vasija transparente con un fluido nutriente y puesta en una estantería en la subterránea Gran Sala de los Iluminados.
Pero incluso un cerebro necesita salir de vez en cuando. Con este propósito los asistentes B’omarr montaron una serie de armazones construidos con piezas del BT-16 de Arakyd. Los monjes eliminaron el bláster de repetición del BT-6 y el globo del sensor ventral para hacer sitio para que el vaso del cerebro se fijase al bajo vientre del chasis.
Los andadores han sido modificados a partir de sus orígenes como BT-16 y nunca siguen un patrón único.
Algunos tienen pinzas de agarre, otros no; algunos sólo tienen cuatro patas y otros nueve como mucho. Pero casi todos tienen sensores auditivos y altavoces y una fila de luces de colores en la base del vaso a prueba de roturas. Estas luces son azules y verdes en condiciones normales. Una luz roja indica que el cerebro está “gritando” y que es incapaz de ajustarse a su nuevo y extraño estado.
Jabba el Hutt convirtió el monasterio en su palacio personal de placer y obligó a la orden religiosa a irse a los pasillos más profundos. Este cambio hizo que los monjes deseasen todavía más iniciar a otros en su forma de vida, tanto que incluso extrajeron a la fuerza unos cuantos cerebros reacios tras la muerte del Hutt en el Gran Foso de Carkoon.
No está claro si Arakyd sabía algo de las extrañas funciones que sus droides estaban desempeñando en Tatooine, pero la compañía presentó un BT-16 completamente rediseñado justo antes de la Batalla de Yavin. Este nuevo modelo calcó bastante el diseño del droide controlador de plagas TS-Arach de MerenData el imperio compró muchos para utilizarlos a bordo de la primera Estrella de la Muerte, pero la estación de batalla explotó antes de que los BT-16 pudiesen empezar a trabajar.

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