Distrito Star Wars

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martes, 10 de julio de 2012

Cereanos

CEREANOS

Famosos por sus extraordinarias habilidades de pensamiento, la de los cereanos era una especie cuyos miembros se encontraban con frecuencia entre las filas de los caballeros Jedi. Un miembro destacado de esta especie era Ki-Adi-Mundi que fue miembro del Consejo Jedi antes y durante las Guerras Clon.


UNIVERSO EXPANDIDO

Los cereanos son una especie mamífera humanoide nativa del planeta Cerea en el Borde Medio. Sus altos y afilados cráneos albergan grandes cerebros binarios que les permiten concentrarse en múltiples líneas de pensamiento a la vez. Más allá de esta característica distintiva, los cereanos son muy parecidos físicamente a los humanos, aunque poseen dos corazones que proporcionan circulación sanguínea extra para mantener sus cerebros.
Esta especie tranquila y gran pensadora era vista más habitualmente por la galaxia en los años precedentes a las Guerras Clon. Los cereanos se hicieron famosos por sus extraordinarias habilidades de pensamiento, en particular en los campos de astrogación, criptografía, ingeniería y economía. Su atención a todos los detalles, sin importar lo minúsculos que sean, impulsaba a los cereanos en carreras de alto nivel como miembros de gabinetes de expertos y agencias de seguridad – al igual que en las filas de los caballeros Jedi. Las remarcables mentes de los cereanos los bendecían con una habilidad de precognición alcanzada sólo por los poderosos Jedi y sus disposiciones pacíficas y lógicas los adecuaban bien a esta prestigiosa orden de guardianes. Más fascinante es el rumor de que sus cerebros binarios les permitían a algunos Jedi cereanos contemplar los lados oscuro y luminoso de la Fuerza a la vez.
Sin embargo, aunque los cereanos encajan bien en la cultura Jedi, su especie está exenta del celibato requerido por la Orden durante la Antigua República. Cerea sufría un peligroso descenso de la población, resultado de la baja tasa de natalidad de su pueblo y también debido al hecho de que los machos envejecían más rápidamente que las hembras. Los cereanos se enfrentaban a la extinción si no se adoptaban medidas extremas y por ello la Orden Jedi permitía a sus miembros casarse. La sociedad cereana es tradicionalmente matriarcal, debido en gran parte a que las hembras constituyen la mayoría de la población con un proporción de veinte a uno. Esta proporción es el reverso de otras especies desequilibradas de una forma similar, como los gamorreanos y los h´nemthe y es más comparable a la razón de hembras y machos selonianos, aunque no hay estadísticas de confianza de la población seloniana. Para enmascarar esta disparidad de emparejamientos, los cereanos practican la poligamia en la que cada macho toma una “esposa de vínculo” y varias “esposas de honor”. Al contrario que otras muchas especies, los cereanos como cultura parecen capaces de manejar las potenciales dificultades de la poligamia, debido a su plácido temperamento.

El planeta Cerea está gobernado por un presidente que preside un Consejo de Ancianos – un equipo, principalmente femenino, de sabios y venerables individuos que consideraran cada parte de una cuestión a fondo y con objetividad. Permiten la discusión abierta en asuntos políticos y legales, pero después de que los ancianos hayan alcanzado una decisión, la resolución es definitiva y no se permite apelarla. Fue este cuerpo el que evitó que Cerea se uniese tanto a la República como a los Separatistas durante las Guerras Clon, en gran parte en un intento para preservar los recursos del planeta de ávidos senadores que los explotarían.
El planeta Cerea es un exuberante paraíso verde y la cultura cereana se centra en honrar a ese medio ambiente.
Los cereanos valoran el vivir en armonía con la naturaleza y así han establecido rigurosas leyes para proteger el entrono de desperdicios peligrosos y contaminación tecnológica. Por naturaleza evitan la energía y los transportes a motor, aunque han permitido la construcción de “Ciudadelas Forasteras” en ciertas áreas del planeta para que vivan seres de planetas más desarrollados. Desafortunadamente estas ciudadelas están superpobladas y contaminadas.
La meditación y contemplación son fundamentales para los cereanos, no sólo para aquellos que siguen el camino Jedi. Para intensificar su enfoque durante estas sesiones de reflexión, los cereanos utilizan a menudo cristales de meditación basha, que tienen un efecto relajante y de aclarar la mente del usuario. Los cristales están decorados con grabados especiales creados por artesanos cereanos para aprovechar su energía armónica natural.
Los cereanos también mantienen una gran reverencia por las tradiciones antiguas de su pueblo. Aunque una hembra cereana tiene normalmente un único nombre, un macho tiene tres, cuyos orígenes derivan de los de su padre y su abuelo. Los nombres se colocan en un orden basado en una cadencia y para hacer que todo nombre tenga un significado. Sin embargo, una hembra sólo tomará un nombre adicional si se convierte en esposa de vínculo, adoptando el nombre del abuelo de su marido para asuntos oficiales. Este es un tema interesante ya que la cultura matriarcal cereana parece indicar que mientras que las hembras son la fuerza de guía que dirige su sociedad, el linaje familiar se transmite en realidad por la línea masculina.
Una muestra adicional de la importancia de la tradición en la cultura cereana puede verse en sus vestimentas tanto modernas como antiguas. Los ancianos y otros miembros prestigiosos de la sociedad prefieren utilizar una sobrevesta especial, cuyo estilo se parece a un antiguo manto del honor. Los cereanos también conservan un gran entusiasmo por el estudio de las primeras técnicas de lucha, en especial el arte del manejo de un shyarn: una espada ligera con filo curvo utilizada en los duelos de honor. Los cereanos envían a sus hijos a entrenar en escuelas de entrenamiento shyarn-ado y los maestros de este tipo de esgrima participan en torneos y demostraciones bien publicitadas. Los shyarn son notablemente distintivos porque se conectan durante la batalla, las espadas curvas se unen magnéticamente haciendo para algunos el combate muy físico y brutal. Algunos dicen que, como forma de catarsis, los duelistas cereanos liberan toda traza de agresión que poseen, mientras participan en el deporte, lo que tal vez es la causa de que sea tan atractivo a esta gente normalmente pacífica. La forma shyarn se ha convertido en un arte refinado, del mismo modo que muchos de sus ejercicios coreografiados se han convertido en una popular forma de expresión de danza.

Compañías de bailarines de shyarn viajan por Cerea e incluso han sido vistos por la galaxia mostrando la majestad de esta antigua forma de auto defensa.
A pesar de estos ejemplos de los cereanos que respetan las antiguas costumbres, fue el camino a la tecnología y el progreso lo que casi tiene desafortunadas consecuencias para los jóvenes de Cerea y posiblemente todo el planeta. Durante las Guerras Clon muchos jóvenes cereanos pasaban su tiempo libre en las Ciudadelas Forasteras donde estaban expuestos a los lujos de otros planetas y desearon tales objetos para sí mismos. Buscaban cambiar radicalmente su cultura, pero en realidad este comportamiento fue taimadamente alentado por los agentes de los Separatistas, específicamente la Federación de Comercio que mantenía a estos jóvenes como cautivos. Afortunadamente para Cerea, los Jedi intervinieron y los jóvenes rehenes fueron llevados a salvo con sus familias.
Tristemente, las Guerras Clon siguieron siendo desagradables para Cerea y su pueblo. Cuando el planeta escogió la neutralidad durante la guerra, los ejércitos Republicano y Separatista, lucharon en una brutal batalla en Cerea para evitar que se aliase a uno de los bandos. Durante su transcurso gran parte del prístino planeta fue destruido y muchos de sus habitantes perdieron su vida, incluido el presidente cereano Bo-Ro-Tara que fue asesinado antes de que la República pudiese reclamar una victoria. Tras las Guerras Clon, los cereanos volvieron a adoptar su estado aislacionista y los informes sobre ese planeta son de escasos a no existentes.

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