Distrito Star Wars

Distrito Star Wars

lunes, 25 de junio de 2012

Luke Skywalker


LUKE SKYWALKER
La senda de un Jedi es casi siempre difícil y llena de penas y conflictos. Un asombroso ejemplo de esto es la vida de Luke Skywalker, que empezó como la de un simple granjero que tras numerosas vicisitudes se convirtió en el mayor héroe de la Galaxia.
Luke nació durante la caótica transición de la República al tiránico Imperio. Obi-Wan Kenobi, caballero Jedi y héroe de guerra, temiendo  que los poderes innatos de Luke en la Fuerza fueran corrompidos 
por su padre, se llevó al niño y lo entregó a Owen y Beru Lars para que lo criaran, mientras que su hermana fue entregada al virrey Bail Organa.
Luke pasó una niñez tranquila en el desértico planeta de Tatooine trabajando en la granja de humedad de su tío Owen. Sus tíos no le contaron a Luke sus verdaderos orígenes. Creía  que su padre era tripulante de un carguero de especia y nunca sospechó que Anakin Skywalker había sido una vez un famoso Caballero Jedi y un increíble piloto estelar. Tampoco sabía que tenía una hermana gemela, Leia, de la cual fue separado cuando era un bebé.
En la granja de humedad de su tío, Luke aprendió las reglas esenciales para sobrevivir en el desierto y para reparar androides. El aburrimiento no era tan escaso como el agua en Tatooine y por ello Luke solía soñar con aventuras y emociones. Tenía un grupo de amigos con los que se reunía en la estación Tosche de Anchorhead cuando no estaba ocupado con sus tareas, aunque no estaba muy a gusto con ellos, pues a menudo se burlaban de él  y le llamaban “wormie” (gusanito). Biggs Darkligther, sin embargo, era diferente y Luke lo consideraba un verdadero amigo.
Luke mejoró sus habilidades de vuelo junto a Biggs en el Cañón del Mendigo de Tatooine, compitiendo con su T-16. Biggs y   Luke solían hablar de matricularse en la Academia Imperial, pero su tío no se lo permitió, pues lo necesitaba en la granja. Así cuando Biggs se marchó a la academia, Luke permaneció en Tatooine.
La vida de Luke cambió cuando su tío compró un par de androides usados a los jawas que visitaron su granja. Los androides R2-D2 y C-3PO eran propiedad de los rebeldes y perseguidos por el Imperio. Ellos le conducirían a una aventura que le uniría a Obi-Wan Kenobi, al que Luke conocía como “el viejo Ben”.
R2 transportaba el holograma de la Princesa Leia que buscaba a Obi-Wan. En un descuido R2 escapó para encontrar a Kenobi. Cuando Luke se dio cuenta de ello, salió en su busca y fue atacado por los guerreros Tusken. Kenobi lo ayudo a librarse del ataque y lo llevo a su cabaña.  En la casa de Ben, Luke supo al fin, que su padre había sido un Jedi y que un joven aprendiz de Jedi le había traicionado y 
asesinado. Ben le explicó las nociones básicas de la filosofía de la Fuerza y le entregó el sable de luz de su padre.
Las fuerzas imperiales que perseguían a los androides, asesinaron a sus tíos y destruyeron su hogar. Como no le quedaba nada en Tatooine, decidió seguir a Kenobi.
Luke y Kenobi contrataron a los contrabandistas Han Solo y Chewbacca para que los llevaran a Alderaan y así poder devolver los androides a su propietaria la Princesa Leia Organa. Cuando llegaron al lugar donde debía estar  Alderaan, se encontraron que este había sido destruido por la Estrella de la Muerte, el arma definitiva  imperial.
 El Halcón Milenario fue arrastrado hacia la Estrella de la Muerte y cuando Luke se dio cuenta de que la Princesa era una prisionera y que iba a ser eliminada, ideó un plan para rescatarla con la ayuda de Han y Chewie. El plan funcionó, pero cuando estaban en el hangar a punto de entrar en el Halcón, Luke fue testigo del duelo que mantenían Vader y Obi-Wan. Vader atravesó con su sable al viejo Jedi, cuyo cuerpo desapareció. Ellos lograron escapar y en la base rebelde de Yavin 4 se extrajeron de R2 los planos de la Estrella de la Muerte para ser analizados y los tácticos de la Alianza elaboraron un plan para destruir la estación espacial. Luke se convirtió en piloto de un caza Ala X  y cuando el ataque parecía más desesperado, Luke prestó atención a las palabras del espíritu de Obi-Wan. Desconectó su computador de objetivo y utilizó la Fuerza para disparar los dos torpedos de protones que destruyeron la Estrella de la Muerte.
Luke se convirtió en parte integrante de la Alianza Rebelde. Pilotó en muchas misiones y finalmente fue nombrado comandante a cargo de Escuadrón Pícaro de Ala  X.
En la nueva base de Hoth, sirvió como explorador en las heladas llanuras del planeta de hielo. Durante una patrulla, fue herido por una criatura del hielo, un wampa, que lo llevó a su guarida. Utilizando su creciente dominio de la Fuerza, Luke escapó, y Han lo rescató de morir congelado en los páramos de Hoth. Entonces Luke lideró el escuadrón Pícaro
de pilotos de snowspeeders, cuando el Imperio invadió Hoth.
Después de salvarse de una muerte casi segura bajo las patas de un AT-AT, tomó su Ala X con R2 para abandonar el planeta de hielo. En lugar de dirigirse al punto de reunión con la Flota Rebelde se fue a un planeta que había nombrado el fantasma de Obi-Wan: Dagobah.
 En el pantanoso planeta, Luke aprendió los caminos de la Fuerza con el maestro Jedi Yoda y mejoró sus habilidades Jedi. Yoda tenía miedo de que Luke fuera demasiado impetuoso y que también pudiera ser seducido por el Lado Oscuro. A pesar de la advertencia de Yoda de que su formación no había terminado, cuando Luke tuvo una visión de sus amigos en peligro en la Ciudad de las Nubes de Bespin, abandonó Dagobah. Lo que no sospechaba Luke es que se trataba de una elaborada trampa de Vader.
 Se vio envuelto en un feroz duelo en el que Vader le cortó la mano derecha y le causó un dolor aún mayor cuando le reveló que él, Vader, era su padre. El Oscuro Señor del Sith ofreció a Luke la oportunidad de unirse a él para gobernar juntos la galaxia, pero Luke le respondió lanzándose al interior de un túnel de viento. Leia, Chewbacca y Lando Calrissian lo rescataron y se reunieron con la flota Rebelde, donde androides cirujanos implantaron a Luke una mano cibernética.
Luke volvió entonces a Tatooine para construir un nuevo sable de luz en la cabaña de Kenobi. Luke escondió su arma dentro de R2. Esto formaba parte de un plan para infiltrarse en el palacio de Jabba el Hutt y liberar al cautivo Han Solo.
Poco a poco se fueron infiltrando en el palacio de Jabba. Primero Lando Calrissian. Después Luke envió a R2 y 3PO con un mensaje en el que le ofrecía los androides a cambio de Han, pero Jabba lo rechazó. Después llegó Leia haciéndose pasar por un cazador de recompensas ubés que había capturado a Chewbacca. Por último apareció Luke exigiendo la liberación de Han, pero Jabba en respuesta abrió una trampilla bajo sus pies y Luke cayó en la madriguera de la “mascota” de Jabba, el rancor.

Luke mató a la bestia y después el Hutt los condenó a él, a Han y a Chewie a morir en el Gran Pozo del Carkoon. Una vez allí, R2 envió su arma a Luke y se estableció un combate en el que Jabba resultó muerto y sus fuerzas derrotadas.
Antes de volver con la Flota Rebelde, Luke regresó a Dagobah para completar su entrenamiento Jedi. Allí se encontró con que Yoda estaba enfermo y muriéndose. Yoda y el fantasma de Kenobi le dijeron que tenía que volver a luchar con Vader antes de convertirse en un Jedi y le contaron la verdad sobre su pasado. Luke supo entonces que Leia era su hermana.
De vuelta con la Flota Rebelde se unió al equipo de ataque a la luna de Endor. Este equipo iba a desactivar el escudo deflector que protegía la nueva Estrella de la Muerte.
Ya en Endor, Luke pensó que su presencia ponía en peligro la misión ya que podía ser detectado por la Fuerza. Antes de irse, Luke le contó la verdad a Leia y después se fue para enfrentarse a Vader por última vez.
Luke estaba convencido de que un último aliento de bondad quedaba en el interior de su padre e intento en vano recuperarlo. Vader lo llevó a la presencia del Emperador en la Estrella de la Muerte. Allí el Emperador planeaba arrastrar a Luke al lado oscuro forzando al joven Jedi a matar a su padre, así se convertiría en su nuevo aprendiz. El Emperador casi lo consigue. Luke fue incitado inconscientemente a revelar la existencia de su hermana. Ello rompió su calma de Jedi  y en un arranque de furia Luke atacó con fiereza a Vader derribándolo y cortándole la mano derecha. Pero Luke abandonó la furia del lado oscuro y no cedió. El Emperador atacó a Luke con rayos azules de Fuerza y se dispuso a matarlo. De repente, Vader se incorporó, levantó a Palpatine por los aires y con un último resquicio de energía lo lanzó por el pozo de ventilación del reactor de la estación de batalla.
Luke llevó entonces el mutilado cuerpo de su padre a un muelle de la Estrella de la Muerte. En los últimos momentos de su vida, Vader desapareció y Anakin Skywalker, el caballero Jedi volvió. Vader sabía que se moría y le pidió a Luke que le quitara la máscara. Así, Anakin pudo ver a su hijo con sus propios ojos por primera y última vez antes de hacerse uno con la Fuerza. Luke, entonces tomó una lanzadera imperial y volvió a Endor.
Allí construyó una pira funeraria para homenajear al Jedi y destruir la armadura vacía del Oscuro Señor. Luke regreso con la victoriosa Alianza Rebelde y pudo ver esa noche a Obi-Wan, Yoda y Anakin como seres luminosos infundidos de la luz de la Fuerza, durante la fiesta de celebración Ewok.

UNIVERSO EXPANDIDO

Después de la destrucción de la primera Estrella de la Muerte, el joven Luke Skywalker participó en algunas misiones de la Alianza buscando un emplazamiento para la nueva base rebelde. Él estaba ansioso por ayudar y por eso los primeros años con la rebelión estuvieron llenos de aventuras y heroicidades.
Se enfrentó a piratas y bandidos en el mundo acuático de Drexel, a unas extrañas serpientes con alas controladas por medio de señales de ultrasonido y guiadas por tratantes de esclavos en un misterioso planeta y casi fue engañado por un actor, contratado por el Imperio, que se hizo pasar por Obi-Wan Kenobi.
Acompañando a la Princesa Leia en una misión diplomática en el sistema Circarpo, una tempestad de energía inutilizó sus cazas y se vieron obligados a realizar un aterrizaje de emergencia en Mimban, planeta salvaje y de hostil naturaleza donde las fuerzas imperiales habían instalado clandestinamente unas minas de energía. Mientras buscaban la forma de salir del planeta, entraron en contacto con Halla una vieja hechicera, poseedora de un minúsculo fragmento del Cristal Kaiburr, una piedra potenciadora de la Fuerza. Con su ayuda fueron en busca de la piedra original y en el antiguo templo de Pomojema Luke se batió por primera vez con Vader, que también iba tras la piedra. Guiado por el espíritu de Obi-Wan, Luke se deshizo de Vader e incluso pudo seccionarle uno de sus brazos. Herido, Vader cayó en un profundo pozo y el duelo quedó interrumpido.
Tiempo más tarde, en una misión de exploración, quedó atrapado por la cola de un cometa transdimensional que lo llevó a un desértico planeta helado. Sin darse cuenta había descubierto el lugar en que se emplazaría  la nueva base rebelde. Después de volver a la Flota informó a sus superiores de la existencia del helado planeta. Así, poco después los rebeldes trasladaron sus avanzadas de Yavin y Thila a Hoth.
Después del desastre de la Batalla de Hoth los rebeldes se dispersaron y Luke fue enviado temporalmente a las bases de Golrath y Arbra.
Ascendido a comandante del escuadrón Pícaro, se enamoró de una de sus compañeras de escuadrón, la hábil y enigmática Shira Brie. Durante una reñida batalla, el computador de objetivo de Luke se estropeó y en su lugar utilizó la Fuerza para elegir sus blancos. Inexplicablemente la Fuerza le indicó que disparase a una nave de su escuadrón y le disparó al caza de Shira. Al llegar a Arbra no fue recibido como un héroe. Fue suspendido de rango y servicio hasta que los analistas de la alianza pudiesen determinar lo que había sucedido. Abatido, Luke empezó a cuestionarse su fe en la Fuerza. Acompañado por Chewbacca dejó Arbra para llevar a cabo su propia investigación. Juntos fueron a Shalivane el supuesto planeta de origen de Shira. Allí descubrieron la verdad sobre esta enigmática mujer. Ella había nacido en Coruscant y había sido toda su vida una agente imperial. Vader la reclutó para infiltrarse en la Alianza y hacer caer a Luke en desgracia. Pensaba que al ser relegado en la Alianza, se uniría a él. Pero Luke pudo probar su inocencia y revelar la verdadera identidad de Shira con lo cual limpió su nombre y recuperó su grado de comandante.
Después de la Batalla de Hoth, Luke fue el blanco de varios intentos de asesinato por parte de la organización criminal el Sol Negro cuyo líder el príncipe Xizor, quería hacer caer en desgracia a Lord Vader ante los ojos del Emperador, ya que sentía un odio especial por él. Cuando supo que Vader buscaba a Luke y que este era su hijo, planeó matarlo.

Al día siguiente de la Batalla de Endor cuando aún se estaba recuperando de las heridas causadas por el Emperador, la Alianza interceptó una llamada de socorro procedente de un lejano puesto fronterizo imperial, Bakura, que estaba siendo atacado por una extraña fuerza alienígena, los Ssi-ruuk. La Alianza decidió enviar una fuerza de choque pequeña pero fuerte, cuyo mando fue entregado a Luke. Ya en Bakura, Luke y Leia negociaron una tregua entre la Alianza y las fuerzas imperiales para luchar juntos contra la amenaza. 
















domingo, 24 de junio de 2012

ASN121


ASN-121

Un brillante droide preparado para el sangriento negocio del asesinato, ASN-121 era propiedad de Zam Wesell.
La caza-recompensas clawdita envió al autómata volador en una misión para asesinar a la Senadora Padmé Amidala. Para ese fin le introdujo en su pequeña guantera un par de vibrantes kouhuns, unos mortales miriápodos con un aguijón venenoso. El droide voló entre los rascacielos de Coruscant deteniéndose ante el exterior de la ventana del apartamento de Padmé. Usando rayos de energía destructivos, el droide pudo atravesar el escudo de seguridad de la ventana y con un cortador láser hizo un agujero en el vidrio. Después el droide soltó su carga venenosa.

Tuvo éxito en su misión primaria, depositar los kouhuns y regresar junto a Zam, pero un par de Jedi protectores entraron en la habitación. Anakin Skywalker se deshizo de los miriápodos y Obi-Wan Kenobi saltó por la ventana para capturar a ASN-121.
El droide huyó llevando consigo al caballero Jedi. Kenobi se sujetó tenazmente al droide mientras este se movía entre el tráfico de Coruscant. Zam viendo que el droide traía un visitante inoportuno, destruyó al droide con un certero disparo de su rifle, dejando que Obi-Wan cayese en el vacío.

UNIVERSO EXPANDIDO

Asegurado por un poderoso repulsor, la herramienta frontal del ASN-121 puede equiparse con una gran variedad de artilugios, dependiendo de la naturaleza de su misión. Su puerto interface puede llevar diversos tipos de herramientas como un arpón, un blaster, un dispensador de gas, sensores espías, un lanzallamas y varias brocas y cutters.

Coruscant


CORUSCANT


Situado en el corazón de la galaxia, Coruscant era la sede del gobierno de la República Galáctica y el Imperio que la siguió. En los miles de años de civilización el planeta se ha cubierto por paisajes urbanos y cemento. Inmensos rascacielos se alzan hacia los cielos y hunden sus raíces en las oscuras sombras del planeta. Cruzando la línea del cielo hay ríos de tráfico sin fin. Incluso en lo más cerrado de la noche, Coruscant sigue viva, con brillantes luces y corrientes de vehículos, una bulliciosa megalópolis que se niega a dormir.
Algunas de las decisiones más importantes que afectan a la vida de trillones de seres se toman en Coruscant. Desde hace mucho es el centro del gobierno y la residencia del Canciller Supremo de la galaxia. Desde una alta y brillante torre que sobresale por encima de los otros edificios, gobernantes como Valorum y Palpatine han planeado cuidadosamente el futuro de la República.
Aunque el Canciller ostentaba el mando, las decisiones finales se tomaban en la enorme sala del Senado Galáctico. Miles de senadores y representantes galácticos de los más alejados planetas de la República debían debatir las innumerables propuestas que había en sus agendas.
Como Coruscant era el centro de decisiones que afectaba a las grandes maquinarias del comercio de la galaxia, también era un centro de corrupción. Grandes fortunas se gastaban para asegurar que a las corporaciones se les permitiría operar sin ningún tipo de restricciones. Entidades como la Federación de Comercio y el Gremio de Comercio tenían una gran influencia en las políticas de Coruscant.
Separado de esta corrupción y ubicado en una torre brillante estaba el Consejo Jedi. Coruscant era el hogar del Templo Jedi y la antigua Orden servía al Senado hasta que el Canciller Supremo asumió el control total de la República.
Existe un mundo bastante diferente bajo la brillante superficie de la ciudad planeta. Los niveles inferiores donde nunca llega el sol, son una mezcla de luces artificiales y hologramas que proporcionan diversión a una miríada de especies alienígenas de toda moralidad. Los individuos de arriba y abajo se mezclan en los incontables establecimientos que ofrecen anonimato, diversión, evasión y algo más que una amenaza de peligro.
Rodeado de defensas, la ciudadanía de Coruscant podía sentirse aislada de los horrores de las Guerras Clon. Sin embargo, la amenaza del enemigo provocó numerosos cambios en Coruscant para mejorar la seguridad. Amplias zonas del planeta se convirtieron en zonas de ocupación militar y los soldados clon estaban por todas partes. Pero el peor golpe fue cuando el General Grievous líder del ejército droide Separatista atacó atrevidamente la capital. Rompió las barreras que protegían la ciudad planeta y planeaba secuestrar al Canciller Supremo Palpatine. El violento ataque provocó la muerte de miles de habitantes de Coruscant.
Como el peligro estaba oculto en cualquier rincón al Canciller Palpatine le resultó sencillo que el Senado aceptase su proclamación de un Nuevo Orden, un gobierno que lograría la paz y la seguridad, el primer Imperio Galáctico. Coruscant siguió siendo la capital de la galaxia bajo el nuevo régimen.

UNIVERSO EXPANDIDO

Durante miles de generaciones Coruscant ha sido el centro de todos los asuntos galácticos. En tiempos antiguos, los prehistóricos taungs y los batallones de Zhell lucharon por el control del hermoso planeta. Un milenio más tarde todos sabían que el que controlase Coruscant controlaría toda la galaxia.
Incontables años de civilización han cambiado irreversiblemente la ecología del planeta. En la actualidad es más frío de lo que los humanos pueden considerar como agradable; grandes espejos orbitales calientan las altas y bajas latitudes enfocando y distribuyendo la energía estelar. La temperatura del planeta está regulada por miles de termostatos colocados estratégicamente en las partes altas de la atmósfera. El agua de Coruscant proviene del hielo polar derretido y se almacena en depósitos repartidos por todo el planeta. Las grandes cantidades de desperdicios se lanzan al espacio, apuntando al sol de Coruscant.
En un mundo tan artificial la vida salvaje no ha podido prosperar. Los murciélagos halcón y babosas de granito viven en la jungla urbana y las profundidades de Coruscant están habitadas por horrendas criaturas que han crecido privadas de la luz del sol.
Cuando el Imperio llegó al poder, los agentes imperiales trabajaron incansablemente para eliminar todos los vestigios de la antigua República. Durante la Guerra Civil Galáctica el planeta pasó a llamarse Centro Imperial. El Templo Jedi desapareció. El Senado Galáctico se disolvió y el palacio Imperial se convirtió en la mayor estructura de la superficie de Coruscant.
A pesar de unos cambios tan profundos en la política e infraestructuras, las sombras de Coruscant permanecieron sin cambios. La ciudad planeta era el hogar del mayor sindicato del crimen de la galaxia, el Sol Negro, y su dirigente, el Príncipe Xizor, consideraba a Coruscant como su hogar.
Tras la derrota del Imperio en la Batalla de Endor, la Alianza Rebelde, ahora Nueva República, convirtió la captura de Coruscant en su mayor prioridad. Las misiones especiales de la Alianza y el escuadrón Pícaro atacaron los planetas del Núcleo. Un astuto plan permitió a los Pícaros tomar Coruscant con sus escudos planetarios intactos y con unos aceptables daños colaterales.
Pocos años después el gobierno de la Nueva República se instaló en Coruscant y reinstauraron el Senado. Atacada por señores de la guerra imperiales, la Nueva República tuvo grandes dificultades mientras intentaba reconstruir la galaxia que Palpatine había oprimido durante tanto tiempo.
En un sorprendente golpe los imperiales guiados por el Gran Almirante Thrawn, recuperaron Coruscant, pero el ataque fue devastador. Los imperiales atacaron sin piedad y grandes áreas fueron destruidas. La Nueva República se retiró de Coruscant dejando que las distintas facciones imperiales se peleasen entre sí.
Cuando la Guerra Civil Imperial terminó, la Nueva República de nuevo reconstruyó los daños provocados por el Imperio. Utilizando inmensos droides de reconstrucción la República pudo quitar los escombros y levantar nuevos edificios sobre la superficie de Coruscant. Desde entonces la Nueva República se ha enfrentado a insurrecciones y repetidos ataque imperiales, aunque Coruscant superó tales pruebas.
Sin embargo no soportó la conquista de los Yuuzhan Vong. La inexorable incursión de los invasores alienígenas había puntado al corazón de los planetas del Núcleo. A pesar de los esfuerzos de la Nueva República y la nueva Orden Jedi de Luke Skywalker, los alienígenas conquistaron Coruscant.
Los Yuuzhan Vong comenzaron a transformar el planeta tras su toma. Enormes dovin basals actuaban para modificar la órbita de Coruscant acercándolo a su sol. Su temperatura aumentó y le liberó mucho polvo en la atmósfera. Las tres lunas más pequeñas de Coruscant se alejaron mientras que la mayor fue pulverizada por las mareas provocadas por los dovin basals.
Una refinada aplicación de una técnica similar atrajo todos los escombros resultantes formando un anillo alrededor del planeta con una inclinación de 17 grados con respecto a la eclíptica. La superficie del planeta ahora está cubierta por una exuberante vegetación y formas de vida que poco a poco se van comiendo las construcciones milenarias que habían cubierto el planeta.

Cato Neimoidia


CATO NEIMOIDIA


Un planeta clave para la Confederación de Sistemas Independientes y los neimoidianos que dirigían la Federación de Comercio, es uno de los planetas más ricos de la galaxia. Su pulidos rascacielos están suspendidos de puentes con un suave balanceo, proezas de la arquitectura, que atraviesan los nebulosos valles del planeta montañoso.
En Cato Neimoidia tuvieron lugar algunos de los mayores enfrentamientos durante las Guerras Clon, incluida una misión notablemente chapucera en la que participaron Obi-Wan, Anakin y el comandante clon Cody. A pesar de eso fallos, la República por fin resultó victoriosa en Cato Neimoidia, asegurando el planeta pero no muy sólidamente. Núcleos de resistencia seguían surgiendo en diversas ciudades puente que daba lugar a frecuentes salidas del ejército de la República para patrullar y sofocar cualquier enfrentamiento.
El Maestro Jedi Plo Koon fue asignado para liderar dichas misiones volando de un lado a otro en su caza Jedi con forma de cuña. Durante una de esas misiones la Orden 66 se transmitió desde Coruscant. Las repercusiones se notaron en Cato Neimoidia y los pilotos de Koon dispararon sobre él. Su caza dañado perdió el control y se estrelló contra una de las ciudades neimoidianas.

UNIVERSO EXPANDIDO


Como una de las especies más antiguas extendida por toda la galaxia, los neimoidianos han colonizado cientos de planetas. Esos planetas se convirtieron en las bases de su riqueza, cuando los recursos aportados por sus posesiones coloniales se encauzaban  hacia su planeta natal Neimoidia.
Las más prestigiosas de sus colonias eran llamadas planetas banco. Éstos no sólo eran planetas ricos en recursos mineros, también servían de puestos administrativos desde donde dirigir las colonias y como reserva de las riquezas cosechadas. Sólo éstos podían utilizar el nombre de Neimoidia. Entre los más famosos de estos planetas banco se hallaban Cato Neimoidia, Koru Neimoidia y Deko Neimoidia.
Cato Neimoidia es el mayor de los planetas banco y quizás el más exclusivo. Sólo los más ricos de una sociedad muy acaudalada vivían allí, protegiendo sus tesoros en corazas subterráneas ocultas por los difíciles paisajes y por un número aparentemente infinito de droides de batalla. Al no querer vivir muy lejos de sus riquezas y no confiando en nadie que estuviese muy próximo a ellas, los neimoidianos construyeron ciudades puente suspendidas sobre las brumosas grutas que guardaban sus tesoros.
Durante las Guerras Clon, las Legiones Neimoidianas de Defensa Doméstica doblaron el cupo del servicio militar y llamaron a filas a todos los reservistas para la protección activa de Neimoidia y sus planetas banco. Por ello las agradables ciudades puente se vieron invadidas por tanques y pistas de aterrizaje, las mansiones ocupadas por soldados y artilleros y en los pulidos rascacielos y torres se emplazaron puestos anti-cazas, incluso el reducto privado del Virrey Gunray fue reforzado con defensas cuando los neimoidianos se asustaron ante el hecho de un posible ataque.
La terrible posibilidad se hizo realidad cuando la República rompió las defensas orbitales de los planetas banco y empezaron a concentrar sus golpes contra las posesiones neimoidianas. Un mes antes de la Batalla de Coruscant Obi-Wan Kenobi, Anakin Skywalker y el comandante Cody llevaron sus fuerzas hasta el planeta con el propósito de capturar al Virrey Nute Gunray. Gunray huyó, pero los Jedi pudieron apoderarse de su mecano-silla, la cual contenía el transmisor holográfico codificado que empleaba el Virrey para comunicarse con Darth Sidious.
Esto proporcionó a los Jedi la valiosa prueba que necesitaban para demostrar la existencia del señor oscuro.

AT-AT



AT-AT
El transporte armado todo terreno o caminante AT-AT, es un transporte de 4 patas y un vehículo de combate utilizado exclusivamente por las fuerzas terrestres imperiales. Con una envergadura de 15 m. estos caminantes son intimidatorios y usados tanto por su efecto psicológico como táctico. 
Un AT-AT tiene un blindaje que es totalmente impermeable a los disparos de los blasters y se parece a una bestia gigantesca que se pasea por el campo de batalla. 

La cabeza del AT-AT transporta el principal armamento: un par de blasters localizados en las “sienes” del caminante y dos cañones láser pesados montados en su barbilla. Los pilotos de la tripulación conducen el AT-AT desde la cabeza. La cual está conectada al resto del cuerpo mediante un cuello flexible. La tripulación está formada por  un comandante, un artillero y un piloto. La tripulación adicional y las tropas se alojan en la bodega principal del caminante.

UNIVERSO EXPANDIDO

Construido en los Astilleros de Impulsores de Kuat, las mismas instalaciones en las que se desarrolló el prodigioso Destructor EstelarImperial, el AT-AT es la perfecta encarnación de la doctrina imperial. Más intimidatorio que funcional, el inmenso vehículo es más un arma de terror que una eficiente máquina de combate. 

Aunque los complejos mecanismos de sus patas requieren un constante mantenimiento y reparaciones, el robusto caminante hace honor a su nombre de todo terreno siendo capaz de caminar a través de muchos obstáculos.
Dentro del casco blindado del AT-AT hay espacio suficiente para llevar 5 moto-jets y 40 soldados. El espacio interior puede remodelarse para llevar dos caminantes AT-ST en lugar de las motos, aunque para ello hay que reconstruir parcialmente su interior.
Los Astilleros de Impulsores de Kuat son las principales instalaciones donde se construyen los caminantes, pero las fundiciones de Carida, Belderone y Anteví también contribuyen a su construcción.
Los AT-AT a veces se modifican para misiones específicas. Los llamados caminantes de nieve usados en Hoth tenían añadido un aislamiento especial. Los caminantes de las dunas son por el contrario, vehículos para el desierto dotados con unidades Sienar z-23 para disipar el calor. También existe un “primo” acuático de AT-AT conocido como AT-AT nadador, un transporte armado acuático que tiene repulsores en lugar de patas.


 

8D8



8D8


8D8 era un droide delgado, con la cara parecida a una calavera que trabajaba en la corte de Jabba el Hutt en la división de Operaciones Cyborg.
El autómata de piernas de pistón se ocupaba de torturar tanto a droides como a seres orgánicos. Estaba bajo el mando de la sádica capataz EV-9D9.


UNIVERSO EXPANDIDO

Cuando se empleó en la corte del Hutt, 8D8 fue lobotomizado y reprogramado. Este no era el primer cambio que el droide había sufrido, ya que había sido modificado para hacer el mantenimiento de naves antes de estar bajo las órdenes de EV-9D9. 8D8 aborrecía secretamente al droide capataz.
La serie 8D8 fue diseñada por la colmena Verpine Roche para trabajar en fundiciones. Son droides duros y fuertes, cuyas personalidades tienden a ser crueles y simples. Las unidades 8D8 se sienten inferiores a los droides con mayor capacidad intelectual y por ello, cuando les es posible, los amenazan y maltratan.

Anakin S

ANAKIN SKYWALKER

Un niño, cuyo nacimiento había sido profetizado y que posiblemente fue concebido por la propia voluntad de la Fuerza, Anakin Skywalker ha dejado una huella muy profunda en la historia de la galaxia, conduciéndola a través de periodos de luz y oscuridad. Anakin y su madre, Shmi, que eran esclavos en Tatooine, fueron vendidos por su propietaria Gardulla la Hutt, al chatarrero toydariano sin escrúpulos Watto.
Mientras estuvo con Watto, Anakin adquirió valiosas conocimientos mecánicos y técnicos ganando la reputación de ser capaz de arreglar cualquier cosa.
Estaba tan capacitado técnicamente, que a la edad de 9 años fue capaz de construir un droide de protocolo, C-3PO, para ayudar a su madre en las tareas domésticas.
Anakin era un niño desinteresado. No había en él ni avaricia ni malicia. Lo que no quiere decir que fuese dócil. Cuando le subía la adrenalina tenía una agresiva vena competitiva. La participación en las temerarias carreras de vainas es una prueba de ello.
Anakin Skywalker era el único humano conocido, capaz de soportar las altas velocidades de las vainas. Su pequeño tamaño le permitía sentarse en la diminuta cabina y sus reflejos sobrehumanos le daban la habilidad necesaria para correr con competidores alienígenas mejor dotados para este deporte. Los reflejos de Anakin eran el fruto de la intuición de la Fuerza, el chico podía ver cosas antes de que ocurriesen y así podía obrar en consecuencia.
La sensibilidad a la Fuerza y sus habilidades en la competición hicieron que su camino se cruzase con el del Maestro Jedi Qui-Gon Jinn y la joven Reina de Naboo, Amidala. Ellos estaban huyendo del bloqueo impuesto por la Federación de Comercio a Naboo y necesitaban desesperadamente llegar a Coruscant. Para poder obtener las piezas que necesitaban para reparar su nave estropeada, Anakin tomó parte en una inteligente apuesta que dependía del resultado de la Carrera de Vainas de Boonta Eve.
Anakin empleó al máximo sus instintos durante la carrera contra el maquiavélico piloto de vainas el dug Sebulba. El chico venció al traicionero alienígena ganando no solo la carrera y las necesarias piezas para la astronave, sino que también ganó su libertad. Además se granjeó la atención y admiración de la Reina Amidala que en ese momento se hacia pasar por  una simple doncella. A pesar de la diferencia de edades, ella tenía catorce y él nueve, él le dijo que algún día ambos se casarían. Desafortunadamente Anakin no pudo conseguir la libertad para su madre.
Qui-Gon Jinn sentía el increíble potencial de la Fuerza en el niño y al analizar su sangre descubrió que en ella había un elevado número de midiclorianos, más aún que en la sangre de Yoda. Cuando se fue con Qui-Gon para iniciar su entrenamiento como Jedi, Anakin tuvo que dejar  atrás a su madre y aunque una nueva vida de aventuras le aguardaba fuera del planeta, sus pensamientos  se quedaron con la amable y tranquila Shmi. Qui-Gon creía que Anakin era el elegido del que se hablaba en una antigua profecía, aquel que traería el equilibrio a la Fuerza pero el Consejo Jedi rechazó entrenar al chico, pues sentían que su futuro estaba oscurecido y que era demasiado mayor para empezar a entrenarse.
Después de la liberación de Naboo, a la que Anakin contribuyó pilotando un caza hasta el mismísimo corazón de la navede control droide de la Federación de Comercio, el Consejo cambió su primera decisión y permitió a Obi-Wan que tomase al chico como su padawan.
Durante la siguiente década se creó entre ellos un fuerte lazo. Bajo la cuidadosa guía de Obi-Wan, Anakin se convirtió en un atrevido y obstinado joven de veinte años de naturaleza impulsiva e instinto para la aventura. Sus conductas atolondradas conseguían agotar muchas veces la paciencia de Obi-Wan, pese a lo cual eran muy buenos amigos. De algún modo, Anakin veía a Obi-Wan como el padre que nunca había tenido.
Anakin y Obi-Wan fueron designados para proteger a Padmé Amidala, que ahora era senadora de Naboo, de los intentos de asesinato posiblemente ligados con los separatistas que amenazaban a la República. Era la primera vez que Anakin y Padmé se veían en diez años. Él había pensado en ella todos los días desde la última vez que se vieron, pero ella parecía distanciada y demasiado ocupada con los importantes asuntos con los que trataba. Esto fue un desafío para Anakin. Él había sido educado en las normas Jedi desde niño, y como tal debía tener un gran control de sus emociones. Sin embargo, su mente estaba ocupada con pensamientos sobre Padmé o su madre. Él no había sido capaz de aprender la disciplina  tan necesaria en la orden Jedi.
Cuando fue enviado a escoltar a la senadora Amidala a Naboo, donde ella estaría oculta a nuevos ataques mientras los Jedi investigaban la situación, Anakin apenas pudo contener sus sentimientos. En la tranquila soledad, mezclada con los hermosos paisajes de un escondido retiro 
en un lago de Naboo, la cariñosa amistad y profundos sentimientos compartidos por Padmé y Anakin empezaron a crecer. Fue Padmé la que permaneció fuerte para enfrentarse a sus nacientes emociones. Los dos tenían grandes responsabilidades, él para con la orden Jedi y ella con la República. Simplemente no había tiempo para satisfacer sus deseos.
Una noche, Anakin tuvo pesadillas sobre su madre. Desafiando las estrictas ordenes que le había dado Obi-Wan, Anakin dejó Naboo para volver a Tatooine y buscar a su madre Shmi. Padmé lo acompañó a Mos Espa donde descubrió que su madre había sido liberada  por un granjero de humedad llamado Cliegg Lars con el que después se había casado. En la granja de los Lars, Anakin recibió terribles noticias. Su madre había sido atacada por la gente de las arenas y ya llevaba un mes desaparecida.
Anakin recorrió el desierto buscando a Shmi y la encontró en un campamento Tusken. Se deslizó dentro de la tienda donde ella estaba presa liberándola de sus ataduras, pero sus heridas eran muy graves y Shmi murió en los brazos de su querido hijo. Entonces Anakin perdió el control. Estaba poseído por un odio oscuro que controlaba todas sus acciones. Blandiendo su sable, Anakin salió de la tienda y masacró a todo el campamento. Todos los Tusken fueran hombre, mujer o niño murieron por su mano. Pero incluso esto no satisfizo su rabia. Sentía un odio profundo hacia todos ellos.
Anakin regresó a la granja de los Lars con el cuerpo de su madre. En privado le confesó a Padmé sus atrocidades. Avergonzado por sus acciones y la incapacidad para salvar a su madre, Anakin se derrumbo sollozando por lo que había hecho. Padmé lo consoló lo mejor que pudo.
Un silencioso funeral tuvo lugar en la granja de los Lars. Anakin dio su último adiós a Shmi prometiéndole que nunca más le fallaría. Sabía que algún día sería lo suficientemente poderoso para no fallar a aquellos a quienes quería y  que tal vez algún día, incluso podría impedir que la gente muriese.
Anakin y Padmé después fueron a Geonosis, lugar a donde Obi-Wan Kenobi había sido llevado por sus investigaciones. Kenobi había sido capturado por las fuerzas Separatistas y Anakin quería rescatarlo. Anakin y Padmé se introdujeron en una fundición del planeta donde se vieron atrapados en medio de
las máquinas de la cadena de montaje. Él y Padmé fueron capturados y se reunieron con Kenobi en la arena del estadio de ejecuciones. Enfrentada a la aplastante evidencia de la proximidad muerte, Padmé dejo salir sus sentimientos y declaró su amor a Anakin, amor que él estaba deseando devolverle, a pesar de las consecuencias.
Los Jedi y Padmé consiguieron escapar de una muerte segura a manos de unas peligrosas bestias liberadas por sus ejecutores geonosianos. El espectáculo se interrumpió cuando llegaron los refuerzos Jedi y entonces comenzó la primera batalla de las Guerras Clon. Obi-Wan y Anakin trataron de interceptar al Conde Dooku, el cabecilla de los separatistas  antes de que escapase para acrecentar aún más la rebelión contra la República. En un oscuro hangar se enfrentaron a Dooku. Aunque Obi-Wan insistía en que lo atacasen juntos el impetuoso Anakin se precipitó al combate. Dooku por poco lo deja fuera de combate con un poderoso rayo del lado oscuro.
Obi-Wan tuvo que enfrentarse a Dooku solo, pero el viejo Maestro Jedi era un combatiente más hábil. Hirió a Obi-Wan y se disponía a matarlo cuando Anakin saltó y lo interceptó. Dooku y Skywalker se batieron con fiereza, pero pronto Dooku se demostró demasiado poderoso, incluso para el elegido. El Jedi renegado superó las paradas de Anakin y cortó el brazo del joven. Anakin se desplomó pero se libró de la muerte gracias a la oportuna aparición del maestro Yoda, que combatió con Dooku.
Después de una breve convalecencia, durante la cual el brazo amputado fue reemplazado por uno mecánico, acompañó a la senadora Amidala de vuelta a Naboo. Allí, en el apartado retiro del lago, en una glorieta cubierta de rosas desde la que se divisaba el lago, fueron unidos en matrimonio por un sacerdote de Naboo, en una ceremonia presenciada únicamente por R2 y C-3PO. Lo que debía ser el inicio de una nueva vida era solo otro paso de la destrucción de Anakin. Si Anakin se sintió limitado durante su entrenamiento como padawan, las Guerras Clon demostraron ser un reto aún mayor para su temperamento. Siendo aprendiz de Obi-Wan en la más fiera lucha a la que la República se había enfrentado en muchos siglos, Anakin se convirtió en un hombre contra el telón de fondo de una guerra de apariencia incesante.
A pesar de los tópicos Jedi sobre la paz y la paciencia, Anakin encontraba vigor en las batallas de las Guerras Clon. Se sentía vivo en combate, y sus increíbles habilidades en la Fuerza se agudizaban.
Anakin en solitario transformó en muchas ocasiones derrotas inevitables en victorias. Encuentros en planetas como Cato-Neimoidia y otros, cimentaban las reputaciones legendarias de Anakin y Obi-Wan. 
A lo largo y ancho de la República, los ciudadanos contaban historias de los dos héroes Jedi, la fotogenia y osadía de Anakin le hicieron ganarse el sobrenombre de El Héroe sin miedo. Skywalker se convirtió en una celebridad del estado, a pesar de los dictados Jedi que estaban en contra de tales premios.
Pero esto no implica que la guerra tuviese sus dificultades. Una y otra vez, los separatistas atacaban y Anakin se encontraba reprimido por sus votos Jedi. No podía compartir sus oscuros pensamientos con sus compañeros Jedi, pensamientos que le perseguían desde la aciaga noche en el poblado Tusken. Sabía que ese camino era el que conducía a un mayor poder, pero que también llevaba al lado oscuro. Con la única persona que se sentía cómodo contándole sus problemas era un amigo que tenía desde sus días de héroe infantil en Naboo: El Canciller Palpatine.
Palpatine alababa los talentos de Anakin. En cierto modo Anakin sentía que Palpatine era el único que no le pedía nada. Sólo dejaba que Anakin fuese el mismo y le apreciaba por sus esfuerzos y talentos. No establecía fronteras ni mendigaba su ayuda.
Otra pena para Anakin era la ausencia de su esposa. Durante largas semanas que a veces se convertían en meses, Anakin no veía a Padmé. Como una dedicada senadora, estaba atenta a la guerra, pero mucho de su interés en los informes de la contienda era de origen personal. Los cinco meses que estuvieron separados durante el asedio del Borde Exterior, rompieron sus corazones.
En el último año de las Guerras Clon, Anakin y Obi-Wan estaban destinados en el Borde Exterior cuando les llegó una estremecedora noticia: Coruscant estaba siendo atacado. En el planeta no sólo estaba su querida esposa. También estaba su buen amigo el Canciller Palpatine que había sido capturado por el desalmado General Grievous y sus fuerzas droides.
Con una gran determinación Anakin,  Obi-Wan y las fuerzas de la República se marcharon a Coruscant para detener el ataque al corazón de la República. Obi-Wan y Anakin se infiltraron en la nave insignia y se dirigieron hacia lo que era una trampa segura. A bordo de la nave encontraron a Palpatine prisionero y de nuevo se enfrentaron al Conde Dooku.
En el duelo que siguió, Obi-Wan quedó inconsciente por un golpe telquinético dirigido por el Conde Dooku. Anakin continuó en solitario azuzado por las palabras de Palpatine. Anakin rebanó las manos de Dooku dejando al Lord del Sith indefenso. Bajo la insistencia de Palpatine, Anakin mató a Dooku, decapitando al líder Separatista. Instantáneamente se arrepintió de esa decisión a pesar de la oleada de poder que sintió al hacerlo.

Palpatine trató de convencer a Anakin de que era necesario. Dooku era demasiado peligroso para mantenerlo con vida. 
Kenobi, Skywalker y Palpatine intentaron huir de la nave, pero fueron capturados por las fuerzas droides del General Grievous. Cuando fueron llevados ante el General que estaba en el puente de la nave, Anakin, sorprendentemente, recomendó utilizar como táctica la paciencia. Completamente seguro, su fiable droide astromecánico R2 les proporcionó una distracción mecánica que permitió a Anakin y Obi-Wan atacar a sus guardas y obtener sus armas.
Grievous escapó, pero la nave insignia sufrió demasiados daños durante la Batalla de Coruscant como para permanecer en vuelo. La gravedad del planeta atrajo a la nave hasta la atmósfera y Anakin pilotó la nave partida para ponerla a salvo. Y como era de esperar tuvo éxito. De nuevo probó ser un héroe al rescatar a Palpatine, vencer a Dooku y regresar a casa sano y salvo.
Finalmente, de vuelta a Coruscant, Anakin se reunió con Padmé. La reunión fue agridulce, por una parte Padmé le dio la noticia de que estaba embarazada, lo que complicaba las cosas más. Se preguntaron como podrían seguir manteniendo su relación en secreto con esta nueva complicación. Anakin trató de verle el lado positivo, pero pronto se vio invadido por pesadillas que él temía que fuesen proféticas. Soñaba continuamente con que Padmé moría en el parto.
Además de esta pesada carga había más peso sobre los hombros de Anakin. Estaba en medio de una lucha política entre le Consejo Jedi y el Canciller. Durante las Guerras Clon el poder del Canciller Palpatine se vio aumentado con poderes ejecutivos en el nombre de la seguridad y algunos en el Consejo Jedi, incluido Mace Windu, sospechaban cada vez más de los motivos de Palpatine. Pensaban que Palpatine trataría de convertir al Consejo en un instrumento en manos de la oficina del Canciller.
Palpatine confiaba en Anakin. Su amistad hizo que el Canciller lo nombrase su representante especial ante el Consejo. Normalmente el Consejo Jedi no aceptaba influencias externas, que influyesen en sus decisiones, pero los Jedi tenían un plan. Utilizarían a Anakin para conocer las actividades del Canciller. Aunque no figurase en acta o en ninguna grabación, el Consejo le pidió a Anakin que espiase al Canciller. Específicamente Obi-Wan hizo la petición personalmente.
Anakin estaba rabioso. Ya era bastante malo que el Consejo Jedi se viese envuelto en tal traición, pero era peor pedírselo de una forma tan poco ortodoxa… y que para colmo se lo propusiese su antiguo maestro. Pero estaba más enfadado por no haber sido nombrado maestro. Era el mayor insulto que jamás había oído.
En lo más profundo de su ser pensaba que era más poderoso que todos aquellos anticuados Maestros Jedi. Anakin imaginaba que ellos temían a su poder, ideas que Palpatine había alimentado con sus palabras.
Fue en estos momentos de gran confusión para Skywalker cuando Palpatine se abrió a él. En el transcurso de una tranquila conversación en el Teatro de la Ópera Galaxias Palpatine le contó la antigua leyenda Sith de Darth Plagueis el Sabio. Palpatine le explicó que Plagueis, un señor Sith tenía habilidades que algunos describirían como antinaturales. Como un antiguo alquimista, el podía obtener vida manipulando los midiclorianos o evitar la muerte de otros. Éste era el prometido poder Sith, sugirió Palpatine. Anakin que había estado buscando el modo de evitar que Padmé muriese lo escuchó atentamente.
Anakin le preguntó a Palpatine como había obtenido ese conocimiento secreto y acusó al  Canciller de ser un señor del Sith. El Canciller no hizo nada para disuadir a Anakin de esa idea. Por el contrario, le ofreció a Anakin el conocimiento y el poder que el lado oscuro prometía. Le ofreció a Anakin un camino a la Fuerza que no tenía reglas, códigos o fronteras.
Anakin dio parte del Canciller a Mace Windu, ganándose la confianza del Maestro Jedi. Windu formó un equipo de Jedi capaces de arrestar ala Canciller, pero no dejó que Anakin fuese con ellos. Al quedar solo, con sus atormentados pensamientos, Anakin comprendió que Palpatine era su única oportunidad para salvar a Padmé. Corrió hacia la oficina de Palpatine y descubrió que Mace Windu estaba a punto de acabar con el señor del Sith.
Palpatine le pidió ayuda llamando a Windu traidor y explicando como los Jedi pretendían hacerse con el liderazgo de la República. Mace negó esto identificando a Palpatine como un traidor. Con estos discordantes argumentos luchando por conseguir su lealtad, Anakin se desvió. Sacó su sable láser y puso fin a la situación.
El sable de Anakin sesgo el brazo de Mace Windu. Con sus defensas rotas, Windu fue vencido con facilidad por el Canciller Palpatine. El señor del Sith, ahora ya desvelado como Darth Sidious, mató al Consejero Jedi con un ataque masivo de rayos Sith que lanzaron a Mace Windu al exterior, por la ventana destrozada de la oficina del Canciller.
Con la muerte de Mace Windu, Anakin se había metido de lleno en el camino oscuro. Se arrodilló ante Darth Sidious declarándose un sirviente de los Sith. Contento, Sidious le dio a Anakin un nombre Sith: Darth Vader. Con la promesa de nuevos poderes, Sidious envió a Vader a destruir el Templo Jedi.
En esa terrible noche en Coruscant Anakin se convirtió en el azote de los Jedi. Llevó a un escuadrón de soldados clon al corazón del Templo Jedi. Mataron a todos los que estaban allí. Con sus ojos ardiendo con la llama Sith estaba claro que Anakin ya no era el héroe de antaño. Estaba totalmente sumergido en la oscuridad, tanto para segar las vidas de los pequeños Jedi.
Skywalker ya no existía. Ya no podía oír las súplicas que sus amigos o amados le hacían para que volviese de la oscuridad. Como Darth Vader mató a los líderes Separatistas trayendo el fin a las Guerras Clon. En su rabia casi mató a su esposa completando la terrorífica visión que le había hecho volverse hacia la oscuridad. Cuando su antiguo maestro trató de detenerlo en su carrera de destrucción, Vader sufrió graves heridas en el duelo con sables láser que se desarrolló en Mustafar.
Vader precisó refuerzos e implantes cibernéticos para mantenerse con vida. Su inocencia pura parecía perdida para siempre. Vader proyectó una oscura sombra sobre la galaxia siendo él uno de los principales responsables de la eliminación de la orden Jedi.
Pero Obi-Wan sobrevivió lo suficiente para empezar a entrenar a Luke Skywalker, el hijo de Anakin, como Jedi. El joven Skywalker luchó por liberar a su padre de las ataduras de lado oscuro. Al final, Luke liberó el espíritu de Anakin que habitaba en lo más hondo de la armadura negra, y Anakin se volvió contra su maestro. Anakin mató al Emperador Palpatine, pero fue herido mortalmente.
En la segunda Estrella de la Muerte durante la Batalla de Endor, Anakin Skywalker se estaba muriendo. Le pidió a su hijo que le quitase el casco y la máscara que le permitía respirar, para así poder ver a su hijo con sus propios ojos. Habiendo salvado la vida de su hijo y liberado su alma del lado oscuro, Anakin murió y se hizo uno con la Fuerza. Su forma espectral, contempló a sus dos hijos, los gemelos Luke y Leia, durante la fiesta de celebración Ewok en Endor. 

UNIVERSO EXPANDIDO

Cuando Anakin era un niño, con frecuencia se arriesgaba para ayudar a aquellos que lo necesitaban sin pensar en las consecuencias. Cuando tenía cinco años, trepó a una duna para espantar a unos banthas, a fin de que no fuesen tiroteados por unos cazadores.
En varias ocasiones cayó agotado, pero él no cejó en su empeño para salvar a los animales.
Unos pocos años más tarde, entró en la fortaleza de Gardulla la Hutt para liberar a los niños Ghostling que estaban atrapados allí. Ni el riesgo de enfurecer a la Hutt o a Sebulba, quien la proveía de los Ghostling como esclavos, detuvo al niño.
Cuando tenía nueve años, poco antes de conocer a Qui-Gon Jinn, Watto le envió a negociar con los jawas para adquirir unos androides, ya que era muy bueno en esa clase de trabajo. Acompañado de C-3PO, se dirigió en su speeder al punto de reunión con los jawas.
Los jawas lo estaban esperando en el Mochot Steep, una singular formación rocosa en el medio del desierto. Aconsejado por C-3PO, consiguió dos androides mecánicos en excelente estado, tres multitarea en buenas condiciones y un convertidor de hiperespacio que se podía poner en funcionamiento fácilmente. De regreso a Mos Espa, notó algo extraño y decidió investigar.
Descubrió el cuerpo de un guerrero tusken que yacía a los pies de un acantilado, medio enterrado por una pila de piedras y con una pierna atrapada bajo una gran roca. Con la ayuda de los androides y del speeder, logró retirar las piedras y liberar al Tusken. Después comprobó el estado de sus heridas y vio que la pierna atrapada tenía los huesos rotos por varios sitios. Con el material que tenía en el botiquín del speeder, le hizo las curas y por último le entablilló la pierna. Anakin permaneció toda la noche con el herido hasta que por la mañana la tribu del Tusken herido fue a recogerlo.
La afición de Anakin por las vainas, surgió de forma accidental. Unos años antes de ser liberado, Anakin pilotó una vaina propiedad de Watto para probarla y lo hizo de una forma excepcional. Dándose cuenta de su talento, Watto permitió que  el chico continuase pilotando, viendo los potenciales beneficios que le proporcionaría. Lo que menos sospechaba Watto es que Anakin había comenzado a construir su propia vaina en secreto, con la cual algún día ganaría su libertad.
Cuando formaba parte de la Orden Jedi, el poder y las habilidades de Anakin se hicieron legendarias tanto como su impaciencia e imprudencia. Harto de su sosegada existencia en los tranquilos pasillos del Templo Jedi, Anakin satisfacía sus ansias de velocidad aventurándose en el corazón de las infraestructuras de Coruscant. Allí podía correr por los enormes sistemas de
alcantarillado de la ciudad-planeta arriesgando su vida a cambio de sentir el ímpetu de la gran aceleración.
Cuando se hizo mayor su pesadillas se hicieron peores. El seguía teniendo sueños sobre un futuro oscuro y terribles acontecimientos acechando en el horizonte. Obi-Wan le reprendía por dejarse llevar por el miedo y no usar la Fuerza para controlar sus emociones. A pesar de hacerse más poderoso en la Fuerza, Anakin siempre tropezaba con esta dificultad. Muchos temían que Anakin fuese demasiado poderoso para poder controlarlo.
Durante una misión para encontrar a un Jedi perdido en Zonama Sekot, Anakin fue retado por un asesino Blood Carver llamado Ke Daiv. Anakin incapaz de controlar años de emociones reprimidas, atrapó y mató a Ke Daiv. Esta fue la primera vida que Anakin segó con ayuda de la Fuerza. La intensidad de las emociones de ese momento le atraparon para siempre.
A los trece años, Anakin participó en un importante ritual Jedi. Viajó a las cavernas congeladas de Illum para comunicarse con la Fuerza En una gruta, poderosa en la Fuerza, Anakin tuvo una fantasmagórica visión de su madre y el guerrero Sith muerto Darth Maul. Sin permitir que sus miedos le paralizasen, avanzó a través de la alucinación para descubrir que había conseguido los cristales illum necesarios para construir su primer sable de luz.
Poco después Anakin fue capturado por el temible pirata Krayn que puso al joven Anakin a trabajar en una oscura factoría procesadora de especia. Otro Jedi de incógnito, Shiri Tachi, organizó una revuelta de esclavos que derrocó el imperio de Krayn. Anakin se enfrentó a Krayn, matando al tirano.
Justo antes de las Guerras Clon, en el pequeño pero estratégico planeta de Ansión había una facción que pretendía unirse al movimiento separatista. A petición del Canciller Supremo Palpatine, el consejo Jedi envió a dos Caballeros Jedi, Obi-Wan Kenobi y Luminara Unduli junto con sus padawan Anakin Skywalker y Barriss Offee, a resolver el conflicto. Allí establecieron contacto con los nativos de Ansion y consiguieron que se firmase un tratado entre los habitantes de las ciudades y los nómadas con lo cual evitaron que Ansion se uniera al movimiento separatista.              
Las Guerras Clon vieron el continuo ascenso de la estrella de Anakin y como sus hazañas se hacían legendarias. Un increíble piloto de caza que voló en misiones sobre Kamino, Balamark, Virujansi y otros muchos planetas cimentando una gran reputación por sus incomparables habilidades. Él modificó su caza delta 7
convirtiéndola en una nave única que superaba a todas las naves de su línea.
La guerra convirtió en un hombre a Anakin, pero también alimentaba su orgullo. Cada vez le resultaba más difícil seguir las estrictas reglas del Código Jedi sobre todo cuando la Orden, por causa de la guerra, se movía en un terreno moral tan nebuloso. Cuando podía le escribía a su querida Padmé, pero raramente la veía.
Durante la Batalla de Muunilinst a Anakin se le encargó el ataque al planeta sede del Clan Bancario Intergaláctico, un miembro clave en la Confederación de Sistemas Independientes. Sus excepcionales habilidades de vuelo y liderazgo de los pilotos clon le proporcionaron la victoria. Anakin, sin embargo, se apartó de la batalla siguiendo a una atrevida y brillante nave. A pesar de que Obi-Wan le dijo varias veces que no lo siguiese, Anakin persiguió al misterioso caza con forma de abanico hasta las junglas de Yavin 4. Bajo el dosel de la jungla, en medio de las ruinas de los antiguos templos Sith, Anakin se batió en duelo con Asajj. Sus feroces ataques de sable iluminaban los oscuros alrededores. Anakin venció a Asajj, pero sólo por su odio acercando de nuevo al joven Jedi al lado oscuro de la Fuerza.
Durante las Guerras Clon Anakin y Obi-Wan se separaron en contadas ocasiones siendo enviados como equipo a varios frentes de batalla. Al ser un caballero Jedi Obi-Wan recibió el rango de General y Anakin era su teniente. En el lluvioso planeta de Jabiim Skywalker tuvo que tomar el mando. Se suponía que Obi-Wan había muerto en un ataque separatista y Skywalker lideró a un grupo de padawans “huérfanos”. En medio de la batalla Anakin recibió un comunicado prioritario del Canciller Supremo Palpatine. El gobernante galáctico quería que Anakin supervisase en persona la evacuación de Jabiim.
Aunque le apenaba el no poder luchar al lado de sus camaradas en la batalla final, tenía que obedecer la autoridad de Palpatine, que además era su amigo íntimo. La evacuación de Jabiim se convirtió en una operación fea y controvertida pues las fuerzas de la República abandonaban el planeta para dejarlo a su suerte. El capitán Gillmuun, líder de los leales Jabiimi, reclamó venganza a Anakin y a la Orden Jedi. Empujó con un arma a Anakin, el cual reaccionó utilizando la Fuerza para aturdir a Gillmuun. Ese aterrador poder de la Fuerza le llegó a Anakin de una forma muy sencilla aunque era la primera vez que había utilizado de tal forma el místico campo de energía.
Tras evacuar Jabiim, Anakin fue destinado a los centros médicos de New Holstice. Conoció a A´Sharad Hett, un joven Jedi criado en la cultura Tusken. Dado el odio que Anakin sentía por los moradores de las arenas debido al asesinato de su madre, Skywalker tenía un gran conflicto interno cuando formó equipo con Hett en una misión en Aargonar. Incapaz de expresar sus prejuicios y odio hacia Hett, Anakin proyectó su ira sobre un grupo de tropas yuzzem de la Confederación. Imaginando que eran los tusken que habían torturado y matado a su madre, Anakin eliminó a las tropas alienígenas.
Después de liberar sus emociones, Anakin le reveló su secreto a Hett. Por fin el atribulado joven pudo verlo como un compañero Jedi y no como un guerrero tusken. A`Sharad se quitó su máscara tusken mostrándole sus rasgos humanos a Anakin. Hett decidió guardar en secreto la carga de Anakin, ya que Anakin tenía pensado confesar sus transgresiones al Consejo Jedi.

Pero nunca lo hizo.