Distrito Star Wars

Distrito Star Wars

lunes, 20 de abril de 2015

Droide de perímetro BT-16

DROIDE DE PERÍMETRO BT-6 RECONSTRUIDO DE ARAKYD

Cuando C-3PO y R2-D2 visitaron a Jabba el Hutt, ignoraban que estuvieron en un antiguo monasterio de la secta B’omarr en el que aún residían sus monjes.
Si un B’omarr necesitaba moverse, convocaba a un andador que cogía el receptáculo del cerebro y lo acoplaba a su armazón.
UNIVERSO EXPANDIDO

El caminante del cerebro B’omarr alcanza el mínimo para los mínimos aceptados de un ciborg, definido como un cerebro unido a una carcasa con respuesta mecánica. En este caso la carcasa es un droide de perímetro BT-16 modificado, hecho que ha causado alguna confusión al clasificarlo.
Para los forasteros los procesos de robotizar son desagradablemente molestos. Para los monjes B’omarr, sin embargo, que les extraigan el cerebro es un privilegio. Los B’omarr creen que la única forma de alcanzar la iluminación es liberarse de la carne y convertirse en un intelecto descarnado.
Hace generaciones una colonia de ascetas B’omarr se instaló en Tatooine. Entre las dunas, los monjes construyeron un siniestro monasterio de hierro y duracero el cual cerraron a la población local.
Tras años de meditación los creyentes más avanzados no necesitaban usar más las distracciones del cuerpo. En una ceremonia sagrada los acólitos B’omarr menores afilaron sus escalpelos y quirúrgicamente extrajeron los cerebros de los cráneos de sus maestros. Cada grumosa mas gris fue colocada en una vasija transparente con un fluido nutriente y puesta en una estantería en la subterránea Gran Sala de los Iluminados.
Pero incluso un cerebro necesita salir de vez en cuando. Con este propósito los asistentes B’omarr montaron una serie de armazones construidos con piezas del BT-16 de Arakyd. Los monjes eliminaron el bláster de repetición del BT-6 y el globo del sensor ventral para hacer sitio para que el vaso del cerebro se fijase al bajo vientre del chasis.
Los andadores han sido modificados a partir de sus orígenes como BT-16 y nunca siguen un patrón único.
Algunos tienen pinzas de agarre, otros no; algunos sólo tienen cuatro patas y otros nueve como mucho. Pero casi todos tienen sensores auditivos y altavoces y una fila de luces de colores en la base del vaso a prueba de roturas. Estas luces son azules y verdes en condiciones normales. Una luz roja indica que el cerebro está “gritando” y que es incapaz de ajustarse a su nuevo y extraño estado.
Jabba el Hutt convirtió el monasterio en su palacio personal de placer y obligó a la orden religiosa a irse a los pasillos más profundos. Este cambio hizo que los monjes deseasen todavía más iniciar a otros en su forma de vida, tanto que incluso extrajeron a la fuerza unos cuantos cerebros reacios tras la muerte del Hutt en el Gran Foso de Carkoon.
No está claro si Arakyd sabía algo de las extrañas funciones que sus droides estaban desempeñando en Tatooine, pero la compañía presentó un BT-16 completamente rediseñado justo antes de la Batalla de Yavin. Este nuevo modelo calcó bastante el diseño del droide controlador de plagas TS-Arach de MerenData el imperio compró muchos para utilizarlos a bordo de la primera Estrella de la Muerte, pero la estación de batalla explotó antes de que los BT-16 pudiesen empezar a trabajar.

viernes, 17 de abril de 2015

Orden Jedi


ORDEN JEDI

Los Jedi, una orden noble de protectores unificados por su creencia y observancia de la Fuerza, se remonta a una era más civilizada de la historia galáctica. Su orden es antigua abarcando más de mil generaciones. Cuando la República Galáctica creció y medró a lo largo de los siglos, los Jedi la sirvieron como guardianes de la paz y la justicia.
Con su cuartel general en Coruscant, los Jedi entrenaban, estudiaban y planificaban desde el impresionante Templo Jedi, un edificio con torres que se levantaba sobre las estructuras que lo rodeaban en la ciudad planeta. Estaban gobernados por un Alto Consejo formado por doce Jedi, la mayoría de ellos Maestros Jedi, que contemplaban la propia naturaleza de la Fuerza.
Convertirse en un Jedi requería un profundo compromiso y una mente seria. No era una empresa para tomársela a la ligera. Como tal, la instrucción Jedi estaba estructurada rígidamente y codificada para reforzar la disciplina e impedir las transgresiones. Sólo veinte Jedi han renunciado voluntariamente a su cometido. La Orden Jedi los conoce con gran pesar como los “veinte perdidos”. Un Jedi que fallaba en su entrenamiento podía ser una seria amenaza. El lado oscuro de la Fuerza atrae a los impacientes y estudiantes del pasado fueron atrapados por su llamada con consecuencias devastadoras.
Los candidatos a Jedi eran detectados, identificados e ingresaban en la Orden cuando eran muy jóvenes. Un método de detección era mediante muestra sanguínea, aquellos con gran potencial en la Fuerza a menudo tienen un elevado nivel de midiclorianos en la sangre. Un futuro Jedi empezaba su entrenamiento en la infancia. Toda conexión con la familia se perdía. En este estado temprano del entrenamiento, un único maestro instruía grupos o clanes de esperanzas Jedi.
Cuando el aprendiz maduraba, se le emparejaba con un maestro para continuar con la siguiente fase del entrenamiento. De acuerdo con el código Jedi, un Maestro Jedi sólo podía tener un padawan al tiempo. Al llegar el momento final del entrenamiento del padawan, se llevaban a cabo unas pruebas antes de ascenderlo al rango de caballero.
El siguiente nivel en el rango Jedi es el de Maestro Jedi reservado para aquellos que han mostrado una especial devoción y habilidad en la Fuerza. El Gran Consejo elige a sus miembros entre los Maestros y es el enlace entre el gobierno de la República y los Jedi.
La vestimenta Jedi son simples túnicas y llevan equipo especializado para sus misiones. Su arma distintiva es el sable láser que en las manos de un maestro entrenado es tan elegante como mortal.
Los enemigos jurados de los Jedi son los Sith. Fundada por antiguos Jedi, los Sith abandonaron los preceptos de conocimiento y defensa y en su lugar buscaron su poder a través de abominables energías de la Fuerza. Hace siglos, los Jedi destruyeron la Orden Sith. Hubo un peligroso exceso de confianza cuando los Jedi consideraron a los Sith extintos. Mal sabían ellos que la orden renacería para destruirlos.
Las señales fueron pocas al principio. La repentina aparición de un atacante Sith durante la Batalla de Naboo fue sorprendente para el Consejo, pero esa amenaza fue eliminada. Sin embargo, según la tradición Sith, los oscuros villanos siempre iban en pareja: un maestro y un aprendiz. Durante una década no hubo señales físicas de la existencia del Oscuro Señor que aún vivía, pero las evidencias de su poder empezaron a aparecer.
La habilidad de los Jedi para usar la fuerza empezó a disminuir inexplicablemente. Esto, junto con la creciente violencia en la galaxia produjo el estallido de un movimiento separatista que sobrecargó a los valientes protectores. Sus miembros se dispersaron intentando mantener la paz y muchos Jedi cayeron durante la crisis. Cuando estalló la guerra y se dispararon los primeros tiros en Geonosis, sólo unos escasos doscientos Jedi estuvieron disponibles al momento, para el conflicto. La mayor parte de los miembros de este destacamento fueron matados en la batalla, pero los refuerzos, en forma del nuevo ejército de la República aseguraron la victoria contra los Separatistas.
Cuando el Imperio llegó al poder, la Orden Jedi fue exterminada por el Emperador Palpatine y su aprendiz Lord Darth Vader. Durante la Guerra Civil Galáctica, los Jedi no estaban extintos. Unos pocos supervivientes, Obi-Wan Kenobi y el Maestro Jedi Yoda, pudieron entrenar al primer Jedi en varias generaciones. Como muestra de lo desesperado del momento Luke Skywalker fue admitido aunque superaba con creces la edad requerida, ya era un adulto cuado cogió por primera vez un sable láser. Sin embargo, su gran talento en la Fuerza, heredado de su padre, era tal que la edad no importó.
Luke Skywalker obtuvo muchas y grandes victorias contra el Imperio y pudo librar a Darth Vader del control del lado oscuro. Vader, de nuevo Anakin Skywalker, derrotó al Emperador Palpatine trayendo el fin al reino de terror de los Sith que se había apoderado de la galaxia.

UNIVERSO EXPANDIDO

Los orígenes de la Orden Jedi se han perdido con el tiempo, pero mucha de su historia inicial ha sido recogida en módulos especializados de información conocidos como holocrones Jedi. Estos almacenes de historia sólo pueden ser activados por aquellos que son sensibles a la Fuerza y explorar sus confines más profundos requiere la habilidad de un Jedi entrenado.
A partir de la información de los pocos holocrones que quedan los eruditos teorizan que la Orden Jedi nació en el antiguo planeta Ossus. A través de los milenios el Código Jedi ha evolucionado y cambiado. Por ejemplo,  mientras que ahora se dice que un maestro sólo puede tener un único padawan, en los tiempos antiguos no era siempre así. Maestros reverenciados como Arca Jeth de Arkania tenían varios alumnos, incluyendo a los hermanos Ulic y Cay Qel-Droma y el twi´lek Tott Doneeta. Es probable que eventos como la Gran Guerra Sith, en la que muchos aprendices Jedi fueron atraídos al lado oscuro con las promesas de poder Sith y alzarse contra sus maestros, fuera un factor para el cambio del Código Jedi existente.
Aunque el Código tiene muchas capas de interpretación e información, su esencia se lee como sigue: 
No hay emoción; hay paz. 
No hay ignorancia; hay conocimiento. 
No hay pasión; hay serenidad. 
No hay muerte; hay la Fuerza.
En la era final de la República, los caballeros Jedi operaban fuera del Departamento Judicial, bajo las órdenes directas de la Oficina del Canciller Supremo. Durante la crisis Separatista, los Jedi no sólo tuvieron que lidiar con los estallidos de violencia dispersos por toda la galaxia, también con la reacción pública contra sus aparentes dificultades. Aunque los Jedi salvaron indudablemente muchas vidas en sus misiones, muchos ciudadanos desencantados sólo veían sus fallos.

martes, 14 de abril de 2015

Imperio Galáctico



IMPERIO GALÁCTICO



Un ambicioso político moldeó la inflada masa de la Antigua República para convertirla en el Imperio, un nuevo orden de gobierno cuya intención era eliminar las injusticias de su predecesor.

Pero en vez de ofrecer al pueblo de la galaxia una nueva esperanza, el Imperio lo que hizo fue convertirse en un régimen tiránico presidido por un déspota sombrío y distanciado, sumergido en el lado oscuro de la Fuerza. Las libertades personales fueron aplastadas y el gobierno de los asuntos cotidianos fue arrebatado al Senado y entregado a gobernadores regionales sin escrúpulos.

Acompañando al crecimiento del Imperio hubo un aumento militar sin precedentes. Los muchos astilleros que había en los dominios del Emperador produjeron en serie inmensas flotas de destructores estelares y cazas TIE. La flota estelar imperial mantenía el orden en la galaxia, papel que antes ostentaban los Caballeros Jedi, una orden noble de protectores eliminada durante el ascenso del Emperador.

El imperio gobernaba mediante el miedo. Sus tenientes y tecnócratas hambrientos de poder desarrollaban instrumentos de destrucción más y más grandes para intimidar a una población rebelde.

Esta filosofía culminó con la creación de la Estrella de la Muerte, una estación espacial móvil con un arma principal de un poder indecible. Cuando estaba completamente cargada, el súper láser de la Estrella de la Muerte tenía el poder suficiente para destruir un planeta.

A pesar de semejantes muestras de fuerza, de hecho por culpa de ellas, se avivó la llama de la rebelión. Pequeños núcleos de resistencia se unieron para formar la Alianza para Restaurar la República. Al principio, el diminuto número de luchadores de la libertad no parecía rival para el opresivo Imperio, sin embargo, se las apañaron para conseguir una impresionante victoria con la destrucción de la Estrella de la Muerte durante la Batalla de Yavin.

Habiéndose demostrado como una amenaza viable, la Alianza se vio envuelta en un contraataque del Imperio. El grupo central de rebeldes pasó tres años reubicando su cuartel general oculto antes de ser derrotados en un aplastante ataque durante la Batalla de Hoth. Unos pocos meses más tarde los rebeldes descubrieron que la Estrella de la Muerte era sólo la primera de muchas súper armas imperiales que se estaban desarrollando. Una segunda Estrella de la Muerte estaba a punto de completarse en la distante Luna de Endor.

Así, un blanco irresistible estaba situado sobre la pacífica luna verde: la siguiente gran arma del Imperio, incompleta y vulnerable, y la cabeza del Imperio juntas en el mismo sitio. La Alianza picó el  anzuelo, pues la Batalla de Endor estaba diseñada por el clarividente Emperador Palpatine para ser la confrontación final de la Guerra civil Galácticas. Sin embargo, Palpatine no pudo prever la inventiva de los rebeldes o la traición de uno de sus colaboradores de más confianza.

Palpatine murió en Endor y la segunda Estrella de la Muerte fue destruida. Con esta gran explosión el reino imperial del terror acabó. La Rebelión empezó a formar una Nueva República y planetas de toda la galaxia celebraron la vuelta de la libertad.

UNIVERSO EXPANDIDO



La galaxia ha conocido imperios en el pasado: sistemas y feudos del espacio controlados por ambiciosos tecnócratas. Todos palidecen en comparación con el Nuevo Orden que Palpatine construyó desde los podridos cimientos de la República.

Palpatine disolvió el Senado durante la Guerra Civil Galáctica alegando que la Rebelión era una situación de emergencia que precisaba intervención directa. Les otorgó a los gobernadores regionales y a los Moffs de los sectores papeles que estos oficiales, hambrientos de poder, ya habían estado disfrutando durante sus años de mandato.

Para asegurar el control de la población, el Imperio desmanteló la HoloNet. Con este foro público de información en manos de los militares, el Emperador pudo canalizar los enormes ingresos de los impuestos necesarios para mantener la HoloNet activa, a su nueva maquinaria de guerra. Además, el control imperial de la información libre aseguraba que sólo se divulgase la agenda del Nuevo Orden por toda la galaxia, y todas las voces discrepantes fueron silenciadas. Las grandes corporaciones apoyaron el alzamiento del Imperio a cambio de una libertad de operación sin precedentes. Muchas de estas compañías fueron nacionalizadas, imperializadas, en el proceso, dando lugar a una gran afluencia de recursos primordiales para el Imperio.

Los resultados del aumento de tropas pronto se hizo evidente en los primeros destructores estelares de clase imperial que salieron de los Astilleros de Impulsores de Kuat. Este fue justo el comienzo para que nuevas armas de guerra y sometimiento más potentes fueran desarrolladas por los secuaces del Emperador. Como sugerencia del Gran Moff Tarkin, un gobernador sin piedad, el Imperio adoptó su “doctrina del miedo”. En vez de gastar los recursos necesarios par dominar todos los planetas de la galaxia. El Imperio haría visible su poder con una gran demostración que podría apuntar a cualquier planeta traidor. El miedo mantendría a los sistemas a raya, postulaba Tarkin. El resultado de su visión fue una terrorífica era de desarrollo de súper armas, la primera de las cuales fue el proyecto Estrella de la Muerte.

domingo, 12 de abril de 2015

Alianza Rebelde


ALIANZA REBELDE


Cuanto más oprimía el Imperio a los habitantes de la galaxia, más fuerte luchaba la Alianza para restaurar la República. Nacida poco después de la transformación de la Antigua República en el Nuevo Orden de Palpatine, la Alianza empezó siendo poco más que un pequeño grupo de luchadores por la libertad mal equipado para retar a un enemigo tan poderoso como el Imperio Galáctico. Sin embargo, las continuas injusticias del Imperio trajeron a muchos a la rebelión.

A medida que creció, lo hizo su arsenal.

Para combatir a la flota Imperial los mejores pilotos de la Alianza debían hacerlo pilotando deterioradas, aunque efectivas, naves como los ala-X y los ala-Y.

La mayor victoria se consiguió elaborando una estrategia de ataque  para destruir el arma más temible del Imperio, la Estrella de la Muerte, utilizando los planos técnicos robados. En los tres años siguientes el núcleo de mando de la Alianza huyó saltando de base en base, eludiendo constantemente a las fuerzas del Imperio.

La Alianza estableció finalmente una base central en el planeta helado Hoth. Las sondas imperiales localizaron enseguida el puesto de nombre clave Base Eco. El descubrimiento precipitó la Batalla de Hoth, donde el grupo del alto mando estuvo a punto de ser destruido. Tras la evacuación de la base, los líderes rebeldes, incluida Mon Mothma, la arquitecta de la Alianza, se establecieron en la siempre creciente y siempre en movimiento flota de la Alianza.

La unión del pueblo Mon Calamari a la Alianza reforzó las filas y trajo las necesarias naves capitales a la flota. Finalmente, más o menos un año después de la derrota de Hoth, la rebelión estaba lista para dar el golpe definitivo al Imperio.

La oportunidad llegó durante la Batalla de Endor. A pesar de que empezó siendo una trampa imperial, los rebeldes perseveraron. El conflicto acabó con la muerte del Emperador Palpatine, la destrucción de la segunda Estrella de la Muerte, la dispersión de la flota imperial y el fin del largo reinado de opresión del Nuevo Orden.
UNIVERSO EXPANDIDO


La Alianza empezó como la unión de los grupos dispersos de la resistencia y los líderes y nobleza del Senado exiliados. Durante los primeros tiempos del  Imperio    habían 

luchado contra el Nuevo Orden, pero carecían del alcance o unidad necesarios para afectar realmente al régimen de Palpatine. Senadores como Bail Organa, Garm Bel Iblis y Mon Mothma, unieron los grupos de resistencia.

La auténtica formación se logró con el Tratado Corelliano. Los tres grupos principales de la resistencia estuvieron de acuerdo en aliarse. Juraron luchar juntos hasta la muerte o el fin del Imperio. Mon Mothma fue nombrada dirigente suprema de la Alianza junto con su Consejo Consultivo. Aunque podría parecer que tenía poderes dictatoriales en la Alianza, debe saberse que cada dos años los representantes tenían que votar su continuidad en el papel de líder. En todos los años de la rebelión nunca tuvo rival.

El Tratado Corelliano esbozó la estructura de mando de la Alianza y los papeles de sus aliados. Aunque cada miembro era libre para gobernar sus territorios, Mon Mothma y el Consejo Consultivo estaban al mando de los suministros, reclutamiento, entrenamiento, comunicación entre aliados, inteligencia y todas las operaciones del espacio.

La Alianza estaba formada por dos organizaciones principales: el gobierno civil y el militar. El gobierno civil se encargaba de suministros, transportes, contribuciones, relaciones diplomáticas y demás. El militar, por supuesto, controlaba la flota de la Alianza y tropas terrestres.



A partir del Tratado Corelliano la Alianza creció y su primer cuartel general se ubicó en el remoto Sistema Chrellis. Desde entonces, docenas de bases rebeldes se establecieron por toda la galaxia con la base del alto mando de la Alianza en continuo movimiento.Mientras que la historia ha recogido muchas de las actividades del grupo central de rebeldes asignados al Alto Mando, los esfuerzos de muchos grupos repartidos por toda la galaxia no deber ser olvidados. Estos grupos, las Fuerzas de Sector, lanzaban ataques señuelo que dispersaban las fuerzas del Emperador y le daban tiempo al núcleo de la Alianza para reagruparse y desarrollar su ataque final contra Palpatine.



Yhori  

jueves, 24 de julio de 2014

Togruta


TOGRUTA

El consejo Jedi siempre estuvo formado por miembros de las más diversas especies, lo cual no fue una excepción durante las Guerras Clon. Uno de sus miembros más conocidos era Shaak Ti, una togruta que participó en muchas batallas y fue uno de los pocos Jedi que sobrevivieron a la Batalla de Geonosis.

UNIVERSO EXPANDIDO

Los togrutas son una especie humanoide nativa del planeta Shili situado en la Región de Expansión. Todos los togrutas tienen unas coloridas marcas en la piel, un rasgo genético heredado de sus ancestros depredadores. Unos largos cuernos huecos, curvos y rayados nacen en lo alto de su cráneo y tres apéndices rayados de un color más oscuro (similares a los lekkus de los twi’lek) caen hacia abajo, dos por delante cayendo sobre su pecho y un tercero, más grueso, centrado en la base del cráneo. Su piel es de color rojo oscuro y sus ojos oscuros y labios grises están embellecidos con las marcas blancas que adornan sus caras. Franjas verticales blancas y rojas cubre la piel de su pecho, espalda, brazos y piernas. Shili está cubierto por la alta y fuerte hierba turu que es de un color mezcla de rojo y blanco, por lo cual su ancestros y ellos mismos se camuflan con el entorno natural confundiendo tanto a las presas como a otros depredadores, cuando cazas, sus apéndices de la cabezas les proporcionan ecolocalización y un sentido espacial muy agudo, lo cual utilizan para rodear a sus presas herbívoras.
Son un pueblo pacífico y tranquillo, pero fieros en combate, leales a una causa y felices de estar en grupos grandes, trabajen bien con otros y encajan fácilmente en equipos de diversas culturas. A la mayoría no les gusta estar solos y tienden a seguir a los otros miembros del grupo para tener compañía.

Muchos forasteros piensan erróneamente que los togrutas son malignos, ya que poseen unos grandes incisivos que tiene la apariencia de los dientes venenosos de una serpiente. Los togrutas no suelen comprender porqué se origina esta percepción, pero los sociólogos piensan que se debe a que los togrutas prefieren comer las presas pequeñas cuando todavía están vivas.
Evolucionaron a partir de depredadores que vivían y cazaban en grupo, por ellos los actuales togrutas son cazadores eficaces que prefieren vivir en populosas aldeas comunales camufladas por las copas de los árboles y protegidas en valles escondidos. Algunos vestigios de sus orígenes permanecen en sus costumbres. Por ejemplo, los toguitas no gustan de usar zapatos, pues piensan que cubrir sus pies les aleja de la tierra de una forma espiritual.

También se espera que toda persona capaz de la aldea tome parte en las cacerías y los botines se reparten a partes iguales. Esto también se espera de los niños tan pronto pueden coger y manejar un arma, lo que suele suceder sin ningún tipo de entrenamiento previo. Creen que aquellos que no son capaces de seguir el paso del grupo deben ser abandonados para que mueran y en Shili aquellos que no son capaces de defenderse solos a menudo lo hacen. No derraman lágrimas por tales pérdidas, lo que provoca en los forasteros la impresión de que son seres sin sentimientos. Pero este no es el caso, la falta de remordimientos es una creencia de que la muerte de aquellos que no pueden defenderse por sí mismos es simplemente el curso de la naturaleza.
Los togrutas se visten orgullosamente con los resultados de sus cacerías y como signo de mayoría de edad. Es común verlos vistiendo las pieles de los animales que han cazado o luciendo otros trofeos de la cacería.
Como no les gusta estar solos, los que viven lejos de su gente sufren agudos brotes de depresión. Es por esto que salvo raras excepciones no suelen aventurarse fuera de su planeta. Los que abandonan su planeta son miembros de la Orden Jedi y en su mayoría son mujeres. Aunque no hay una tradición independiente de la Fuerza en Shili, los archivos indican que ha habido Jedi togrutas desde los inicios de la Orden y sirviendo casi siempre de forma excepcional.

martes, 8 de julio de 2014

Lanzadera Neimoidiana

LANZADERA NEIMOIDIANA


Para ir de una a otra de las grandes naves de la Federación de Comercio o a la superficie de los planetas conquistados económica o militarmente, los oficiales neimoidianos utilizaban las distintivas lanzaderas neimoidianas de tren de aterrizaje curvado, parecido a las patas de un insecto que salían de la panza de la nave, dándole la apariencia de unas tenazas cuando estaba posada.
Los oficiales de la Federación, como Nute Gunray, utilizaron el mismo modelo para escapar de la sitiada Geonosis al principio de las Guerras Clon. El líder militar de la Confederación, el General Grievous, utilizó una lanzadera neimoidiana para llegar a Utapau tras su fallida huida de Coruscant con su cautivo el Canciller Palpatine.


UNIVERSO EXPANDIDO


La lanzadera de la clase Sheathipede es una nave de corto alcance par viajar por la superficie de un planeta o desplazarse a una nave mayor que esté en órbita. Como mucha de la tecnología neimoidiana, la nave recuerda a un gran insecto con sus afilados brazos de aterrizaje. Las lanzaderas fueron diseñadas y construidas por Ingeniería Haor Chall, la compañía que creó muchos de los vehículos y naves del ejército de la Federación antes y durante las Guerras Clon. Las naves tenían interiores hechos a medida, equipados según las especificaciones de cada cliente.
Aunque la Federación tenía unas pocas lanzaderas estándar para los ejecutivos de bajo nivel, la mayor parte eran únicas para cada director ejecutivo que la poseía. La configuración estándar de las lanzaderas se completaba con una cabina frontal tripulada por un piloto, normalmente un droide de la serie OOM. Sin embargo, numerosos clientes neimoidianos eliminaban la cabina por completo. Haciendo todos los controles automáticos el espacio para los pasajeros podía ampliarse. Esto estaba bien ya que  la lujosa lanzadera no estaba destinada para viajes largos. No tenía hiperpropulsor o armas, sólo un fuerte escudo. El Afilalápices que pertenecía al Virrey Nute Gunray no tenía armas, pero sí un poderoso escudo deflector.
Una de las cosas más llamativas de la lanzadera era su tren de aterrizaje. Mientras que la mayoría de las naves se caracterizan por tener un tren de aterrizaje plano que permita repartir el peso del vehículo al aterrizar, la Sheathipede tenía cuatro patas que a todo el mundo le parecían las garras de los agresivos escarabajos soldados, que sirvieron de modelo para diseñarla. No sólo eso, las patas rematan en unas puntas sin propósito. Esto casi siempre causa pequeños daños en las plataformas de aterrizaje visitadas por las lanzaderas, casi como una firma despreciativa de la Federación.
El Afilalápices tenía una cámara en lo alto de la rampa de embarque que albergaba a los droides guardaespaldas durante el viaje equipada con una puerta a prueba de bombas que los separaba de las habitaciones, aunque esto no era de la satisfacción de Gunray. Durante la invasión de Naboo la lanzadera todavía tenía piloto. Esta falta de buen gusto ya se había corregido cuando Gunray utilizó la lanzadera para huir de Geonosis durante la primera batalla de las Guerras Clon.
El General Grievous desconfiaba de los sistemas automatizados por lo cual insistió en que hubiese una tripulación en la nave. Los droides de batalla pilotaban su nave en sus desplazamientos personales cuando su caza no estaba operativo.
Los ejecutivos gobernantes tuvieron que reforzar muchas naves durante las Guerras Clon. Una de estas, un golpe particularmente duro para sus sensibilidades elitistas, fue la construcción de numerosas lanzaderas de la clase Sheathipede para su uso como transportes básicos durante la guerra. Entre estas se incluía una versión armada de la nave. La variante armada de la lanzadera llevaba tres cañones láser, uno a cada lado bajo la cabina y otro montado en la cima del ala superior. La variante armada tenía una cabina ligeramente más ancha para permitir situarse al artillero a la derecha del piloto.

viernes, 23 de mayo de 2014

CLE-004 e INS-444

DROIDES DE MANTENIMIENTO DE VENTANAS

Los droides limpia ventanas CLE-004 e instalador INS-444 eran una visión común en el exterior de las ventanas de oficinas y apartamentos de Coruscant.
Después de que el maestro Jedi Obi-Wan Kenobi rompiera una ventana en el apartamento de la Senadora Padmé Amidala persiguiendo a un droide asesino ASN-121, su personal ordenó la sustitución inmediata de la luna rota. Cristalino del Congreso, una empresa de ventanas establecida en el Distrito del Senado, encargó el trabajo a dos de sus droides más eficientes: Mick, un INS-444 y Buffy, su compañero CLE-004.

UNIVERSO EXPANDIDO

Los residentes de Coruscant no reprimen sus bostezos cuando se ven forzados a pensar en los droides de limpieza e instalación de ventanas, pero es un error ser despectivo. Los droides, con su habilidad de flotar a kilómetros del suelo de la ciudad realizan tareas que ningún trabajador orgánico se atrevería a hacer.
El droide instalador INS-444 y el droide de limpieza CLE-004 están fabricados por Publictechnic. Aunque los droides a menudo trabajan juntos, la unidad limpiadora es más común y es producida en grandes cantidades. Cualquier ciudad con rascacielos tiene un uso para los modelos de ventana de Publictechnic, pero Coruscant es el mejor lugar para vender droides diseñados para los altos edificios.
Muchas ventanas de Coruscant no están hechas de transpariacero. Poniendo la vanidad por encima de lo práctico, los residentes encargan ventanas hechas de clari-cristalino e incluso cristal, los cuales ofrecen una visión más clara, con la contrapartida de una mayor posibilidad de rotura. Golpear una ventana puede romper toda la luna en miles de pedazos haciendo a los droides INS-444 más comunes de lo que se pueda imaginar.
El INS-444 tiene tres ventosas magnéticas para sujetar la luna recién encargada durante su viaje desde la tienda hasta el lugar de instalación. Dos unidades INS trabajan juntas para transportar lunas grandes. Durante el viaje por la ciudad los droides INS mantienen sus fotorreceptores alerta debido a los aerocoches caprichosos que a veces rompen las lunas al atravesarlas, antes de que sus conductores se den cuenta de que se está llevando a cabo su transporte. El INS-444 tiene tres brazos manipuladores que aseguran la luna en el marco de la ventana y dos sondas de prueba en los brazos superiores para escanear cualquier grieta en el sellado hermético.
Un droide de limpieza CLE-004 acompaña al INS-444 en los trabajos de instalación, abrillantando la nueva ventana y eliminando cualquier huella posible. Pero es más común ver a los CLE-004 solos, en el exterior de la miríada de torres de apartamentos y oficinas de Coruscant limpiando continuamente la mugre desprendida por el continuo tráfico aéreo de la ciudad. La unidad CLE-004 tiene un cepillo pulidor electrostático al final de un brazo articulado que puede limpiar un gran ventanal en cuestión de segundos.
Como se supone que están merodeando por los ventanales, los CLE-004 son unos espías perfectos. Un gran número de grupos, que va desde agencias de noticias hasta señores del crimen, han preparado unidades selectas con dispositivos de escucha o grabadoras holográficas que graban todo, desde contraseñas corporativas hasta metraje de citas amorosas ilícitas.
Estos droides necesitan muy poca energía debido a su reducido tamaño. Son extremadamente ligeros y las células de elevación no están sometidas a mucha presión. Carecen de cerebro o procesador por lo que dependen de un sistema de control central que les envía órdenes constantemente. Al necesitar poca energía disponen de receptores de almacenamiento que se recargan mediante transmisiones lo que evita que dependan de energía solar o tener que desplazarse para las recargas.